Mi Camino de Santiago en BTT

VILLAFRANCA

8ª Etapa Villafranca del Bierzo-Barbadelo 01/09/14 (77, 16 km)

Escrito por DoneJakue 22-02-2016 en 8ª Etapa. Comentarios (0)


Desayuno tranquilamente y me quedo el ultimo en el albergue, hoy toca otra etapa reina y no tengo mucha prisa; espero que no me pase factura la paliza de ayer. La verdad es que fue un dia largo y complicado, además de el calor que lo endurecio mucho.

Mientras desayuno tranquilamente la encargada del albergue me cuenta que cierran porque vuelven a abrir sobre las 11:30 porque sobre esas horas empiezan a llegar los peregrinos.

Para variar salgo de los ultimos, sobre las 08:30, hace fresquito y voy suave-suave. El camino discurre al borde de la N-VI y va atravesando los diferentes pueblos por los que se pasa, a ratos la pierdo pero vuelvo a recuperarla. Entrando en Pereje me encuentro con dos bicigrinos, uno de ellos tiene problemas y paro a ayudarles. 

Se le ha salido la cadena y le ha roto varios radios. Se los intentamos quitar con las herramientas que tenemos pero lo suyo seria cortarlos con un alicate para que no le pinchen la rueda. Nos pide opinión sobre si podrá seguir y le animo a hacerlo, no va muy cargado, es todo buena pista y no ha roto muchos radios; evitando los baches podría llegar a un taller sin problemas, le comento.

Me dan las gracias y sigo, atravieso Trabadelo, he ido adelantando grupos de peregrinos pero me encuentro un monton de ellos descansando en una terraza. Voy rodeado de un verde paisaje y eso que estamos en septiembre, el camino tiende hacia arriba desde que salí de Villafranca; se agradece el frescor de la mañana.


Paso por Valcarce con cuidadin ya que hay un par de cruces un poco “liosillos” por el trafico, hay una estación de servicio bastante grande y tiene mucho movimiento, me sigo encontrando con grupos de peregrinos.


En Ambasmestas paro ha hechar  un par de fotos a la orilla del rio.

 

 

 La verdad es que esta precioso, otra muestra:

 

Continuo pedaleando y entrando en Vega de Valcarce donde paro en una panadería-obrador que tiene una terracita muy chula en la que me vuelvo a encontrar varios peregrinos, son todo guiris. Compro pan pál bocata y un cruasán, mientras le estoy diciendo que me selle entra un pelotón de italianos pidiendo panninnis, termino sellándome yo, el chico de la panadería anda desbordado. Me como medio cruasán y otra vez a darle al pedal.

Atravieso Ruitelán y aproximadamente a los 19 km me separo definitivamente de la N-VI. Tomo el cruce que indica La Faba y es a partir de aquí donde empieza “el lio”. Otra vez el paisaje embriagador.

 


Al llegar a Las Herrerias relleno los botellines en una buena fuente.

 

 

Repongo fuerzas con el resto de cruasán y un platano, esto ya se pone serio, delante tengo la subida a O´Cebreiro y hay que ir preparado. No me puedo resistir a hacer unas mas fotos en esta bonita aldea, me rodea un paisaje bellísimo.

 

 

Una mas:

  

A unos 2,5 km de Las Herrerias me encuentro un cruce en el que a los peregrinos les manda por el camino que va por la izquierda atravesando el monte. Para las bicis manda seguir la carretera.

A pesar de tener la intención de seguir todo el camino original en este punto tiro por la carretera; ya tenia decidido el hacerlo en base a diarios que había leído de otros bicigrinos. Mas adelante me  confirmaran que la opción es buena ya que en el camino de a pie es prácticamente de porteo de bicicleta. Quizás en otra ocasión…

Me quedan unos 6,5 km de subida hasta coronar O´Cebreiro, llevo unos 22,3 km en suave subida (a ratos algún repecho) y empieza a apretar el sol. Me voy preparando mentalmente, meo, bebo agua, me lo pienso, me digo: ponte un ritmo… y arranco !!!

Al poco adelanto a unos peregrinos que suben por la carretera, cazo a una pareja de bicigrinos y nos damos animos. Me empiezan a pasar algunos de los italianos que me encontré en la panadería. Sigo a mi ritmo intentando regular. Me encuentro con el cruce que lleva a La Faba, yo tomo el curvon hacia la derecha, casi me quedo clavado. Llevo como un kilometro y parece que lo llevo bien, a ratos voy entre sombras.

Cazo a otro bicigrino con unas llamativas alforjas amarillas:

-Animo que lo tenemos !!!

Curvon a la izquierda, otra vez que me quedo “pegado” a la carretera, a lo lejos veo a su compañero. Voy leyendo los mensajes de animo que hay pintados en la carretera y me da la risa floja.

La subida es durisima, adelanto al otro bicigrino: Vaaamoooos !!!!!

El paisaje es acojonante, rodeado de montes y a medida que voy tomando altura se hace mas espectacular, de hecho alguna de las pintadas hacer referencia a ello, pero no tengo fuerzas para fotos.

Me siguen pasando los italianos con cuentagotas. Era un grupo muy grande y unicamente van con la bici de carretera y el botellín; me huele que no eran bicigrinos o que llevaban coche de apoyo (que no vi). Porque no vi ni una pequeña mochila a ninguno de ellos.

Mas adelante veo a tres o cuatro bicigrinos parados en la cuneta, como voy a pedo burra no necesito ni parar para hablar con ellos, como parece que no me entienden lo que les digo paso al ingles (mi perfecto ingles):

-Problem? problem?

-No, relaxing…, only relaxing.


Yo también pararía a relajarme pero me he propuesto subirlo del tirón asi que sigo a ritmo; probablemente si paro no sea capaz de continuar subiendo luego (pienso para mi).

Oigo resoplidos a mi espalda, son mas italianos que me van cazando. En una de estas uno casi me tira al pasarme por lo que me cago en sus muelas hasta en arameo. O no me oye (yo ya no estoy para gritar mucho) o el también esta para poquito. Mejor así.

Llevare unos 2,5 km o 3km de subida y llega el momento critico-sicológico (por ponerle un nombre) de la ascensión:

Al salir de una curva hay una larga recta en pendiente y hacia la mitad veo un bicigrino que va empujando la bici, no esta tan lejos pero no consigo pillarle. A pesar de mi pedaleo constante parece que apenas le recorto distancia. Me voy poniendo nervioso, intento no "verle", voy haciendo un esfuerzo mental para no cebarme con el:

 -Sigue a tu ritmo; me voy diciendo…


Le voy recortando muy poco a poco, se me hace eterno, siento impotencia. Me cambio de lado en la carretera para no verle delante, le ignoro (o por lo menos eso pretendo).

Al fin me pongo a su par, ahora es cuando toca apretar un poquito mas y dejarle, parece que le voy pasando… sigo con la tactica de no mirarle pero le veo con el rabillo del ojo.

A pesar del cambio de ritmo no consigo dejarle atrás, voy justísimo. Ya no me queda mas cambio que meter, lo que se viene a decir: "voy con todo", y ni gota de fuerzas para acelerar mas el ritmo.

En este momento es cuando me entran ganas de bajarme de la bici, estoy adelantando a un tio que va empujando la suya y no consigo dejarle de rueda !!!

Es el punto de inflexión de la ascensión, bebo que hace mucho calor, intento regular y decido no mirar atrás ni aunque me pagen, suave-suave y a mi ritmo.

Tengo que tranquilizarme y regular, en total me queda media subida y no es cuestión de explotar, además “solo” me queda poco mas de un kilometro para llegar a La Laguna que seria una especie de primera etapa dentro del subidón de hoy. El pensar esto parece que me anima y me reago, igual es que en esta parte la pendiente no es tan pronunciada...

Desde donde estoy veo que alguno de los italianos que me han adelantado están pasando por un curvon a la izquierda que hay a unos 400 metros de La Laguna.

Esto ya esta chupado (me digo), en la ultima rampa que hay despues del curvon, a la entrada del pueblo hay unos niños jugando con las bicis (futuros escaladores pienso). Les pregunto que cuanto me falta y me dicen que practicamente "estoy en Laguna y para 2 km y pico mas adelante esta El Cebreiro" (dijo un niño literalmente).

Curvon a la derecha y entro en el pueblo, esto si que me da alas (como el redbull). Hay alguna terracita con peregrinos descansando pero yo no paro, he dicho que del tirón e intentare que sea del tirón.

Al pasar un grupo de madur@s peregrinos que parecen franceses me animan como si estuvieran en el tour, la verdad es que da animos.

Aprovecho el descanso que da la pendiente para beber y comerme medio platano mientras pedaleo. Me noto mejor, mas animado. El paisaje sigue siendo im-prezionante.

 

 

Lo que me resta de ascenso voy haciendo la goma con unos colombianos que solo llevan una cubierta de repuesto y llevan la go-pro; estilo alpino que yo le llamo. Nos vamos dando pasadas y nos miramos, yo creo que les resulta curioso que les haga la goma un tio con una bici como la mia con las alforjas cargadas, hasta que  finalmente me dejan atras (claro).

Por fin corono, increíble sensación. Arriba anda el aire, una familia me hace unas fotos y yo contemplo el paisaje desde aquí arriba, que lo mio me ha costado llegar. 

Sigo un poco hasta que mas adelante encuentro la carretera con una cruz al borde, cerca hay un mirador desde donde contemplar otra magnifica vista.

 

 

Vuelvo a la cruz donde paro a descansar ya que no esta tan expuesto al viento, y vuelvo a comer y beber. Allí me encuentro con algunos de los italianos que también estaban recuperando fuerzas, parece que no me han sacado tanta ventaja.

 

  

Continuo y entro en el bonito pueblo de O Cebreiro, es precioso, todo de piedra, con una bonita iglesia.

 

La verdad es que se ve muy bien conservado, tiene varias pallozas y esta abarrotado de peregrinos y de turistas.

 

Aprovecho a tomarme algo y a llamar a mi primo para ver en que fechas anda por Vigo para que me lleve la bicicleta de regreso a casa. Me paro a pensar en lo que acabo de hacer y saco la consclusión de que inconscientemente ya estoy preparando la vuelta, se ve que el haber coronado la segunda de las “reinas” ya me hace suponer que llegare a Santiago si o si, aunque eso esta por ver…

Sigo mi marcha, previamente habia buscado el camino pero finalmente continuo por la carretera, que es por donde indican las flechas, y por donde me ha dicho el camarero que tengo que tirar. Como a mi se me hacia raro, al ir a pagar me habia asegurado de que tomaba el rumbo correcto preguntandole. Según me dijo en ese punto la gente se solia liar, la mayoria interpretabamos (me incluyo) que habia que continuar por el camino que aparentemente parecia el mas evidente. 

Despues de disfrutar de una breve bajadita y aunque parecia que ya había terminado de subir, los siguientes 9 km son de sube-bajas y buenos repechos hasta llegar a coronar el “Alto del Poio” en Padornelo.

 

Se va acercando la hora de hacer el descanso de la comida y el calor se nota pero voy con mucho animo después de haber coronado el emblemático “O Cebreiro”. En Fonfria paro a hacerme unas fotos en una bonita payoza que hay al borde del camino, bueno de la carretera.


Los siguientes 15-16 km son cuesta abajo por una carretera comarcal poco transitada que me permite recrearme los ojos.
 

 

A partir de Fillobal se abandona la carretera y voy por pistas. Disfruto del descenso todo lo que no disfrute el dia de “La cruz de Ferro”, el paisaje es alucinante y la velocidad que cojo en la bajada también.

Atravieso lugares en los que hay bonitas estampas.

 

 

En Triacastela paro a comerme el bocata. La parada la hago a la sombra de una higera, cerca de una fuente y de la iglesia. Me parece muy curiosa, esta rodeada por una tapia de piedra y hay que entrar por una verja de hierro; ademas esta situada en medio del cementerio. Despues de comer visito la iglesia y me sello yo solito, lo tienen en la entrada a disposición del que lo necesite.

 

 

El pueblo tiene varios restaurantes y esta lleno de peregrinos, se ve que vive del camino o al menos le da un gran empujon económico (es la impresión que yo me llevo); aprovecho a sacar dinero en el cajero que ya voy justito de cash.

Al salir hay que tomar la decisión de si se va por Samos o por San Xil, yo ya la tenia tomada: esta vez voy por San Xil, ando justo de tiempo y por lo que he leido el camino de Samos es algo mas largo.

Sorpresa !!! al salir de Triacastela me encuentro con unos 5 km de subida, me matan después de comer. Voy entre bosques y el calor se hace mas llevadero entre las sombras, paso por unos sitios curiosisimos y aunque parezca mentira el Camino va por ahí.

Atravesando una aldeílla sale un perro de un “albergue” y consigue que me caiga de la bici, me monto para intentar seguir y me vuelve a tirar; hasta que el dueño (que debía de ser bobo) se digna en llamarle. Le pongo a parir, evidentemente

En otro caserio que atravieso veo unos mastines que me acojonan, pero por suerte estos no me hacen ni caso y lo único que tengo que apartar del camino son las gallinas que andan paseando por el medio del camino. 

 

 Mas adelante la soledad es sobrecogedora; atravieso por las famosas “corredoiras” y a ratos tengo dudas de ir por el sitio correcto...

 

  

... y otros ratos estoy practicamente seguro de que me he perdido y nunca voy a salir de este bosque...

 

 ... pero finalmente el camino sale a una carretera comarcal, por lo que supongo que existe la civilización. Una vez mas es inevitable el detenerse a contemplar las magnificas vistas hay desde aquí.

 

 

De nuevo el Camino vuelve a meterse por bosques impresionantes, y complicados pasos y "corredoiras" por los que hay que ir muy atento para no caerse o chocar contra algún arbol, tronco o rama que aparecen en mitad del camino.

 

Según atravieso las "correidoras" me encuentro con dos peregrinos que me ofrecen ayuda para sortear una de las “trampas” del camino (que rechazare amablemente). Soluciono la situación descabalgandome de mi montura y pasando con mucho cuidado haciendo empujing, bueno fue mas sujeting  que otra cosa para que no se callese la bici por un pequeño terraplen. Lo que si les agradezco es el que me hagan una foto.

 

 

Desde Furela a Sarriá ire descendiendo en continuos sube-bajas (que contradicción). Hasta que no me descargue la ruta y vi realmente el perfil no me terminaba de creer que realmente fuera perdiendo altura. A estas alturas el cansancio ya hace bastante mella, tampoco me encuentro con muchos peregrinos por estos parajes, alguno suelto solamente.

 

 

Llego a Sarriá y me como unos rampones de aupa, aquí se palpa un gran ambiente de peregrinos, hay albergues, hostales, tiendas y demás negocios a la sombra del Camino. Paro a sellar en el albergue municipal, el alberguero es muy amable y me ofrece cama:

-Aun me quedan camas libres si quieres quedarte.

-No gracias, sigo camino...

No tengo intención de quedarme aquí, Sarriá viene marcado como fin de etapa en todas las guias y yo estoy buscando algo mas de tranquilidad; mi destino esta ya “solo” a unos 5 km.

Aprovecho a comprar platanos, frutos secos y alguna cosilla mas para el dia siguiente, el pueblo donde tengo pensado dormir me parece que no tiene nada. La compra la hago en La Rua Mayor que esta llena de todo tipo de negocios enfocados al peregrino. También hay mucho peregrinos de relax en las terrazas.

Saliendo de Sarriá aprovecho para visitar el Albergue-Monasterio de la Magdalena.

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Los últimos kilómetros los hago por un bosque muy tupido que va en constante subida. Ya voy muy cansado, hace calor y noto mucha humedad en el monte cerrado que estoy atravesando. Hay algunos rincones preciosos.

 

 También hay buenas rampas y en alguna de ellas incluso tengo que empujar la bici (las fuerzas están muy justitas); también me encuentro con alguna capillita improvisada y alguna... ¿acampadilla?. Sigo atravesando lugares magicos.

  

Llego a Vilei, solo me queda un kilometro y este se me hace eterno; ahora ya voy por carretera, subiendo (para variar), y paso un par de albergues o tres (pienso que son el mio), pero el mio no termina de aparecer…

Por fin aparece y la verdad es que merece la pena este ultimo esfuerzo. Estoy en una aldea, el sitio es precioso y sobre todo tranquilo.

 

 

Me ducho tranquilamente y al volver a la habitación me encuentro con los otros bicigrinos que también estaban alojados. Nos saludamos y me voy a dar un paseito para ver la zona.

Después del peo por los alrededores y las llamadas de rigor paso a cenar y me siento con los compañeros de habitación que resultan ser de Malaga. Son un padre e hijo y otro que yo diría que es el tio-hermano de ellos, me cuentan que han ido hasta Astorga en autobús y pista desde allí. Paso un rato agradable. Tomo un txupito para digerir la suculenta cena y pá cama que mañana será otro dia.

Ya en la cama pienso que quizas esta haya sido una de las etapas mas bonitas del Camino.



7- ASTORGA - VILLAFRANCA 31/08/14 (82,83 km)

Escrito por DoneJakue 22-02-2016 en 7 ETAPA. Comentarios (0)


Al día siguiente salgo sin desayunar y horror, la calle esta llena de cristales y de borrachos. Ya me lo había avisado otro bicigrino que volvia de reconocer el terreno, yo opto por seguir con la bici en la mano hasta una cafetería que ya conocía para desayunar.

Me tomo mi tiempo en desayunar y aprovecho a consultar los mapas, no había caído en que hoy tocaba la subida a la Cruz do Ferro, casi mejor, sino le hubiera estado dando vueltas al tema.

Cuando me pongo en camino el día ya promete, tiene pinta de ir a calentar de carallo. Voy haciendo la aproximación a Fondebadon mientras voy pasando a peregrinos y al bicigrino de la plegable con radio que habia visto en el "garaje" del albergue de Astorga.

El camino discurre al lado de la carretera por lo que en algún momento voy por la misma dado que no hay sitio para todos por el camino (y eso que llevo el timbre), pero en cuanto puedo lo recupero que es a lo que he venido.

A partir de Murias el camino empieza a picar hacia arriba, en el siguiente pueblo (Santa Catalina) paro a coger agua en una curiosa fuente que parece estar en las traseras de la escuela y para cuando atravieso El Ganso el desnivel ya es mas que notable, y el calor que va haciendo también.

En Rabanal paro a comprar avituallamento: algo de fruta y unas barritas de muesli, a partir de ahora empieza la fiesta !!! Tambien aprovecho para echar el primer sello del día.

 

Pasado Rabanal del Camino parece que el camino se aleja un poco de la carretera y se adentra en el monte. Aunque siempre termino dandome con la carretera y la voy cruzando de vez en cuando, en uno de los cruces lo paso mal porque había que sibir un escalón para cruzar por la carretera y no podía casi con la bici. El calor aprieta.

En un pequeño tramo que me mete por el monte recupero fuerzas con un plátano. A todo esto sigo adelantando peregrinos y algún bicigrino también, aunque veo que la mayoría hace la subida por la carretera. Voy haciendo la goma con un portugués (¿como lo se?) que también va por el camino y lleva un maquinón full-equip y tiene pinta de intelectual. Me vuelve a pasar mientras me como el plátano.

Cazo al portugués en una zona complicada, hay muchas raíces en el suelo junto con tierra y piedra suelta, pero me deja pasar y le pierdo. Se me queda grabado el sombrero de explorador que lleva puesto, y yo con el jodido (bendito) casco pasando una calorina del copón !!!!

Por fin llego a Foncebadon, ya no me queda prácticamente nada !!! Un ultimo esfuerzo y ante mi aparece la famosa “Cruz de Ferro” con el monton de piedras a sus pies.

A estas alturas llevo un buen calentón, no veo ninguna fuente pero tengo agua en uno de los botellines aunque ya esta mas que caliente.

Cumplo con el ritual de dejar junto a la cruz las piedras que traía desde casa y me hago la foto de rigor.

 

Mientras descanso un poco e intento regular el cambio, porque en los últimos kilómetros de la subida me ha saltado un par de veces, aparece una pareja catalana que había dormido esa noche en Astorga (el chaval no sabia plegar el saco, decia...); charlamos:


-Por donde has subido?

-Por el camino…

-Yo también hubiera subido pero esta ha dicho que por la carretera !

-El camino no estaba muy bien (quitándole hierro).

-A que eres vasco?

-Si.

-Si ya digo yo: que los vascos y los catalanes a la flechita amarilla, a la flechita amarilla…  (Risas)


Como me ve que ando enzarzado con el cambio la chica me pregunta antes de marchar que si tengo algún problema, le digo que no, que no es nada y se van carretera adelante; con estos ya no volvere a coincidir en todo el camino.

Yo continuo por la carretera despues de "ajustar el cambio",  pero este sigue saltando y a pesar de pararme a intentar solucionarlo otro par de veces no logro dar con el “punto”. Llegando a Manjarin me confundo porque en cuanto veo un camino de tierra me lanzo a por el, pero este lleva a una especie de chabolas (de pastores interpreto) y se pierde en el infinito... Al mirar hacia la carretera me doy cuenta que todos los peregrinos siguen la misma. Media vuelta...


Por lo menos he visto un bonito paisaje, a todo esto el sol sigue calentando de carallo, el cambio cada vez me tiene mas mosqueado y la subidita se hace notar ya en las piernas.

Al cabo de un rato recupero el camino de tierra. Me paro, el cambio me tiene muy mosqueado, estoy a pleno sol y calienta…

Despues de unos metros por camino de tierra y piedra tengo que parar de nuevo a revisar toda la transmisión: el cambio, los platos, la corona, vielas, la cadena y horror… tengo un eslabon a punto de caramelo, esta abierto por un lado. Ya notaba yo que algo no marchaba bien.
Por suerte me he traido de todo menos los eslabones de emergencia y eso que los tuve en la mano !!!; ya se que no tengo perdón pero en mi descargo alegare que la cadena la cambie para esta aventura, aunque ahora estoy jodido. No me veo yo tronchando la cadena en medio de la nada, con un sol de justicia, hambre y mi manita derecha medio dormida.

Consulto mis mapas y estimo que estare a unos 2-3 kilómetros de las antenas que marcan el final de la subida cuando de la nada aparece el intelectual con gorrito de explorador y maquinon que para a socorrerme. Le explico lo que me pasa y le comento lo del eslabón de emergencia (ahora es cuando adivino que es portugués); mira es su Smartphone y al momento esta abriendo su alforja izquierda (el tio tenia la lista en el móvil!) de la que saca el kit de arreglo rapido. Estoy salvado !!!

Pero cuando miro el envoltorio me doy cuenta de que es para bicis de 8 cambios y la mía tiene 9, no me vale, horror otra vez !!! Además no me pega ese maquinon lleve solo 8 velocidades, me acerco a su corona y empiezo a contar: 1, 2, 3,... 8, 9, y... 10. Le pongo al día de la situación y de que a el tampoco le vale, y el salao me contesta que era de otra bici que tenia antes (o eso le entiendo yo, aunque a estas alturas ya me ha dado mucho el sol).

Se me ocurre otra opción, le pido un alicate (que tampoco llevo) para intentar hacer una ñapa apretando el eslabon y que este no vaya tan abierto, también tiene alicate. Hago lo que puedo, que es poco, le doy las gracias, me presento y nos despedimos; se llama Edd (o algo así).

Tras una valoración de urgencia decido jugármela y seguir, son unos kilómetros de subida y luego me dejaría caer hasta Molinaseca donde intentaría reparar la cadena. Pongo el molinillo y voy subiendo muy suavemente con mucho cuidado, cuando veo el camino mal me bajo para no forzar la cadena.

Aunque parece que al llegar a la Cruz do Ferro ya hemos acabado de ascender, hay que recordar que el techo de la etapa está un poco mas adelante y mas arriba; en lo que es una especie de repetidor-antena de televisión (quizas también de telefonia).
Por fin veo las antenas, el paisaje sigue siendo impresionante desde aquí arriba.

 

Ahora toca dejarse caer, sigo bajando hasta que llego a El Acebo. Intento buscar ayuda pero nada, nadie tiene un eslabón de esos; aprovecho para hidratarme bien en una buena fuente que hay en medio del pueblo, el calor es considerable.

Al salir del pueblo decido meter el plato gordo para coger velocidad en el tramo de carretera pero al hacer fuerza termino de romper el eslabon, ahora si que estoy jodido !!!.

 


Cuando estoy quitando la cadena para no provocar una averia mayor en la bici, ademas de no perderla, para un ciclista a ayudarme pero tampoco tiene el famoso eslabón. Asi que guardo la cadena en mis alforjas y me dispongo a llegar hasta Molinaseca valiendome unicamente de la inercia, son 8 km de descenso.

Me lanzo cuesta abajo por la carretera y en una de estas veo que el camino discurre por mi izquierda, me salgo de la carretera para recuperarlo y este me lleba a Riego de Ambros. Al atravesarlo para continuar por el camino es cuando me doy cuenta de que la he cagado: el camino es un continuo sube-baja que me obliga a dar pedales. Media vuelta y a tirar pá riba arrastrando la bici en busca de la carretera, hace calor, voy doblado y no encuentro la salida.

Desanimado también? No, gracias a estas joyitas con las que nos sorprende el camino:


 

Despues de contemplar lo que yo denominaria "arte en la calle", me topo con unos lugareños que me indican como salir del pueblo: es facil, con empujar otro cuestón vale.

Por fin me ubico y me dejo caer por la carretera (que pienso no volver a dejar dadas las circunstancias), decido disfrutar de estos 5 km hasta Molinaseca, la bajada es acojonante, el paisaje mas... y mas aún pensando que llevo 40 km picando hacia arriba.

En Molinaseca me encuentro con la chica de Castellon, le cuento lo que me pasa pero no tiene el eslabón. Cruzo por el bonito puente y entro en el pueblo.



 

Lo primero que me encuentro es una callejuela en la que da la sombra, decido parar ahí mismo. En la calle hay varias tiendas, bares  y terrazas en la que hay gente comiendo. Me encuentro con Edd que esta comiendo en una de las terrazas y le saco la cadena de la bolsa (ojos como platos).

De una tienda sale Javi (con el que coincidi en Astorga) y le cuento la película, milagrosamente saca un eslabon de emergencia que es para 9 piñones y se me abre el cielo. Le doy las gracias, que se lo pago y me dice que ya nos tomaremos algo, que el se va.

Total que me quedo solo arreglando la cadena, saco el troncha para quitar el eslabon roto y aprovecho unas bicicletas que hay aparcadas para fijarme como va montada la cadena, no sea que después de unirla este mal…



Las bicis resultán ser de una pareja rusa que se interesa en aprender como se arregla. Se lo voy explicando en mi inmejorable ingles, mientras voy pasando la cadena rota por el plato, corona, roldana, desviador,... hasta que llega la hora de empalmarla. Como no siento los dedos meñique, anular y corazón de mi mano derecha desde Santo Domingo de la Calzada, pues tengo que pedir ayuda al chico ruso y resulta que el acaba soltándome el eslabón roto tras explicarle como se usa el tronchacadenas. Transcripción original de la conversación en ingles:

-My fingers are sleeping (le digo).

-No problem. (contesta)

-You must press whith the tool in this piece and remove it... (le digo)

-O.k… (contesta)

-… and you are more strong than me - (risas).

Un show. Una vez reparado les doy las gracias, nos presentamos y se van; pero al poquito vuelve a preguntarme si se regular el cambio. Con mi perfecto ingles (otra vez) le digo que de eso se poquito pero que puede regularlo a mano girando los tensores de los cables y sino con los tornillitos que de la patilla. Me dan las gracias y arrancan.

Ya estoy mas relajado, hace muchísimo calor, he perdido bastante tiempo y además es domingo por lo que decido tomarme un vermú con aceitunas y luego ya veremos... Mientras me lo tomo  pienso que por un momento me he visto tentado de confesar a la pareja que yo tengo unos primos rusos (es totalmente cierto), pero no me ha parecido oportuno dada la situación (la mia) , quizas si nos volvemos a encontrar se lo cuento en mi perfecto inglés.

Lo dicho: con calma; me compro un bocata de tortilla (la mejor de toda la comarca según la tendera) y una lata fresca, aprovecho a sellar, y me voy a comerme tranquilamente el bocata a la orilla del rio con vistas al puente.


Despues de tomarme mi merecido descando vuelvo al pedaleo, no tengo muy claro que vaya a llegar a dormir a Villafranca del Bierzo como tenia pensado, el Camino decidirá…

Este me lleva por la carretera unos 4 km y luego empieza a meterse por caminos de tierra y pistas asfaltadas que van atravesando diferentes pueblos-barrios-urbanizaciones que imagino pertenecen a Ponferrada, ya estoy cerca.

Atravieso el rio Boeza por el viejo puente y empiezo a subir hacia el centro de Ponferrada. Alguno de los repechos se me atraganta, hace calor y no me esperaba esas rampas entre callejuelas y casas antiguas, me quedo clavado en uno de ellos. Por fin veo ante mis ojos el castillo, imponente y perfectamente conservado.

 

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De la nada aparece Javi y hablamos de mi averia, me comentaque dormirá en Villafranca, que si voy.

-No se si llegare, estoy muy quemado. Le contesto, la verdad es que no tengo nada claro lo que voy a hacer.

Mientras estoy con el aparecen los de Bilbao, también han perdido mucho tiempo, cuentan que les han indicado mal el camino y al final han llegado por la carretera; las cositas del camino…

Ellos siguen ruta, nos despedimos y yo voy a una iglesia que hay al lado del castillo en la calle “Los Templarios”, donde aprovecho a sellar y el encargado del sello me cuenta cosas del castillo.

 

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 Me doy unas vueltas por la parte antigua y paro a tomarme algo porque estoy achicharrado.

 

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Aprovecho para consultar mi guia y mapa; y decido hacer fin de etapaen Cacabelos, he visto que uno de los albergues tiene horario bastante flexible y quiero aprovechar a hacer cosas y poder cenar sin mirar el reloj (cosa que no he podido aún). Llamo y me confirman que hay sitio y que son benévolos con el horario.

Retomo el camino y me lio un poquillo saliendo de Ponferrada, pregunto a un paisano que va en una BH del año de la polca y me indica, no voy tal mal encaminado. Paso por el recinto ferial (tremendo secarral) y atravieso el unico edificio que atraviesa el Camino.

 

 

 

Segun me han comentado antes, esta es la unica casa por la que atraviesa. La verdad es que todo al rededor esta construido a excepción del pasadizo por el que discurre el Camino. Venga que solo faltan unos 15 km a destino.

Llego a Columbrianos y sigo por carretaras rurales, voy atravesando lo que me parecen pueblos o barrios (sigo con la duda de siempre), lo que se es que son nucleos urbanos y antes de llegar a Camponaraya paso por una bonita hermita que esta en medio de una encrucijada. En Camponaraya paro a rellenar los botellines, sigue haciendo mucho calor y continuo, el próximo pueblo es la meta de hoy. Cruzo la A-6 y retomo las añoradas parcelarias. A unos 3 km me quedo sin batería en el reloj, no pasa nada que ya estoy llegando.

El pueblo es bonito, voy callejeando hasta que encuentro el albergue “La Gallega”, este es el mío. Entro y mientras me está haciendo la ficha viene la sorpresa:


-Entonces no hay problema con el cierre, no?

-Tienes que estar a las 22:30

-Pero si por teléfono no me has dicho eso, quiero lavar la ropa y cenar tranquilamente y así no puedo. He parado porque me habéis dicho que no hay problema.

-Es para no molestar a los demás…

-No si ganas de juerga no tengo, cena tranquila, purito y a dormir…

-Si es así y cenas en nuestra pulpería no hay problema.

-Que me obligas a cenar aquí?; que si ceno aquí no hay problema con la hora de vuelta?. Dame el DNI que me voy.

-Bueno, no se ponga así, lo podríamos mirar…

-Agur, mentirosa !!!


Hasta Villafranca son otros 7 km. Estoy quemado pero puedo llegar, aproximadamente serán otros 30 minutos mas. Por si acaso me aseguro la cama. Llamo al albergue “A Pedra” que lo ponen muy bien en la guía y por fortuna me adjudican la última cama que les queda.

Atravieso el rio Cúa por un magnifico puente. Voy chinado y tiro a tope, tengo ganas de llegar…

El camino discurre al borde de la carretera y veo el cartel de “Santiago 220 km”, me da la risa y eso que no tengo ya muchas fuerzas.

Los últimos 3 km los hago por una pista. Atravieso Villafranca buscando el albergue pero no lo encuentro. Esta al final del pueblo cruzando el rio, se me hace largo-larguisimo, tengo ganas de llegar.

Por fin llego, me atienden estupendamente. A la chica le hace gracia el ver como vengo de polvo y me ayuda a limpiar las alforjas.

 

El albergue es chiquitin pero muy agradable. Me enseñan mi cama y después de la ducha bajo la ropa para que me hagan la colada. Me dicen donde puedo cenar y la rutina de siempre: paseíto, llamadita y a cenar que voy con poco tiempo.

Ceno estupendamente en un restaurante que me ha recomendado la chica del albergue, me pilla muy cerquita lo que me evita tener problemas con la hora de vuelta. Me tomo un chupito en la terraza, hace una noche espectacular, y al albergue que me cierran.

Duermo bien, a pesar del calor, arrullado por el sonido del rio Valcarce que entra por las ventanas abiertas; hoy ha sido un dia complicado...