Mi Camino de Santiago en BTT

VILLABA

2ª Etapa Villaba - Sansol (85 km)

Escrito por DoneJakue 31-08-2015 en 2 Etapa. Comentarios (0)

Hoy sí que he dormido bien, llevaba una paliza de aúpa. Me levanto y bajo a desayunar justo cuando marchan la familia de franceses y nos deseamos buen camino.  Cuando yo acabo entran dos chicos nos saludamos y voy a recoger mis cosas, esta rutina con las alforjas se dara cada mañana: organizarlas, cargarlas, equilibrarlas, dejar cosas a mano que pueda necesitar durante la etapa...


Puesto en marcha salgo de Villava siguiendo las marcas y sin darme cuenta paso Burlada y estoy en Pamplona. Entro por una de sus puertas y callejeando llego hasta la Plaza del Ayuntamiento.

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Sigo callejeando y me da la risa pensando que el domingo estaba por allí buscando la estación de autobuses, y ahora fíjate...

Poco a poco voy saliendo, la ciudad aun está desperezándose y se puede andar tranquilo. Adelanto a los franceses, eso si que es animo, van con 3 niños pequeños. Salgo por la zona de las Universidades, el camino es agradable.

Paso los Zizures, he llegado hasta aquí por una especie de carril-bici pero a partir de ahora empiezan las pistas, y la subida seria a pesar de que todo a picado hacia arriba desde Pamplona. A medida que se va endureciendo la subida voy adelantando grupos de peregrinos, bendito timbre, algunos me animan.
Adelanto a una pareja que portean sus bicis y un poco más adelante a un par de señoras, no veo muy claro el que coronen… El reguero de peregrinos es impresionante.

Después de un cuestón que a duras penas consigo subir pedaleando (pero lo consigo) llego a Zariquiegui. Hoy el sol también aprieta
con ganas. Aquí relleno los botellines y como algo, me quedan los 3 kilómetros más divertidos de la subida hasta coronar “El Perdón”.

Un paisano que va en coche me aconseja que no suba por el camino, que no se puede, y menos que se me ocurra bajarlo. Pero lo voy a intentar.

El camino es complicadete pero mayormente ciclable, a excepción de unos cuantos tramos que me toca empujing. El resto molinete y a ritmo ti-ta-ti-ta... hasta que hago cumbre.

Impresionante vista, prácticamente de 360º, se ven todos los montes de alrededor. Las esculturas de los peregrinos también son cuando menos curiosas.

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Descanso un poco y a quien me encuentro? ... Si, al paisano.

-Has subido con la bici?

-Claro

-Ole tus...!

-No era para tanto.

-Pues cuando yo andaba en bici no se podía subir, lo habrán arreglado.

-Pinta de arreglado no tenia, y empujar también he hecho.

-Baja por carretera.

-Pá tanto es lo del camino? Algo he oído.

-… puf…

-Habrá que intentarlo también, pero iré con cuidado.

-Suerte y buen camino…

…Y me tire pá abajo, desde el principio la bajadita prometía. Estaba peligrosa con mucha piedra, pedruscón y piedrita suelta, había que ir despacio y muy atento; aun así un par de “sustillos” ya me lleve pero se solucionaron con el clásico pie a tierra (en otro fue algo mas que el pie).

Poco a poco voy perdiendo altura y  el camino se va tornando en una cómoda pista (el listón no estaba muy alto). Paso Uterga y me dirijo hacia Muruzabal aquí decido desviarme unos kilómetros para visitar la enigmática Eunate.

Voy solo y por buen camino. El sol calienta de aupa y lo voy notando.

Llego a Eunate, me doy una vuelta y me asomo; están oficiando misa para un grupo de alemanes cuyo autobús había visto en el aparcamiento. El templo es muy bonito.

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Relleno botellines y pregunto a una pareja que va en moto cual es el camino más corto a Puente  la Reina; están igual que yo (pero en moto). Como no me apetece deshacer el camino andado me voy por la carretera y al de un par de kilómetros encuentro las marcas del camino que me llevan a Obanos. No aguanto el calor, noto como me estoy quemando.

Atravieso Obanos (Puerta, Iglesia) y en un ti-ta estoy en Puente la Reina. Decido parar a comprarme un protector solar porque no guanto más. El pueblo es muy bonito con sus callejuelas y las casas señoriales. Antes de atravesar el puente que da nombre al pueblo vuelvo a parar a hacer unas fotos, leer sobre la historia del edificio que está pegando a este y rellenar bidones.

 

 

 

Ni me imaginaba lo que me esperaba al salir de Puente la Reina. Un calvario. Entre el calor, tremendísima cuesta, camino de tierra a ratos con piedra suelta y para colmo el protector que me había untado se me empezó a meter en los ojos junto con el sudor.

Creí que abandonaba… unos 4km de autentica tortura. Los pocos peregrinos que me fui encontrando estaban todos tumbados a la poca sombra que puntualmente había.

Por fin llego a MAÑERU, paro en un vending y me tomo una bebida energética (de trago) y como algo. Fin del calvario?... Jaaaaa ¡!!!!

Aunque con rampas de menos porcentaje, la “juerga” continua hasta que llego a Cirauqui, no puedo mas, miro el plano del pueblo y en esta ocasión me salto el subir hasta la iglesia; lo siento mucho.

Bordeo el pueblo y retomo el camino por los restos de la calzada romana “Burdeos-Astorga” que me lleva al puente medieval. Según lo voy cruzando me voy cagando, no sé cómo subiré el desnivel que hay. Empujando poco a poco lo voy consiguiendo. Un guiri no sé qué me dice de jockey, carro, rueda… (en perfecto inglés, claro) pero no estoy yo para muchos chistes.

Por fin consigo subir la bici y prosigo mi camino. A ratos voy encontrándome restos de la antigua calzada romana que castigan mucho el cuerpo.

Sigo aguantando un calor de justicia y con continuos sube-bajas, entro en Lorca después de un repechón de aupa. Cargo los botellines y ya voy pensando en parar a comer pero no veo ninguna sombra convincente.
Hablo con una peregrina Gipuzkoana, piensa llegar a Santiago y no tiene prisa, yo le digo que también voy a Santiago pero con poco margen, nos deseamos buen camino.

Hasta Villatuerta son unos 5 km bastante cómodos. A la entrada del pueblo encuentro un parquecito con árboles, mesas y fuente donde paro a comer el bocata y a descansar. Miro mapas y decido intentar llegar a Sansol, es decir; me quedan 35 km de pedaleo.

 

 

Continuo despues del descanso y entro en Estella por la orilla del rio Ega, lo atravieso y sin darme prácticamente cuenta debido a que está literalmente pegado a Estella, también atravieso Ayegui donde paro en la fuente del vino.

Allí me encuentro con un autobús de Alemanes cantando, estos me dejan un vaso para beber el vino porque estaba usando la tapa del botellín.

 

Desde Estella el camino ha empezado a ir en subida. Un poco mas arriba está el monasterio abandonado de Iratxe (a los pies de Montejurra).

 

Pasado el mismo encuentro una bifurcación y me surge la duda, mi mapa solo marca una de las opciones, pregunto a un lugareño y no lo tiene muy claro. Al final opto por ir hacia la derecha, que a pesar de ser más larga es la que me indica mi mapa y  después me enterare de que es la tradicional.

Paso por Iratxe junto al camping y de nuevo me adentro entre bosques  con continuos toboganes, Azqueta lo atravieso y continuo  hasta que a las puertas de Villamayor de Monjardín me topo con una especie de fuente-poza.

 

Me informo y es un aljibe medieval conocido como la “Fuente de los Moros”. Paro en la tienda del pueblo donde compro plátanos, chocolate… y sello; la señora me dice que me queda como una hora a los Arcos.

Ahora voy entre campos de cultivo y viñedos perdiendo altura pero siguen los toboganes aunque ya no son tan abundantes como los que me he encontrado hasta llegar aquí. En la bajada me pego un sustillo porque me encuentro escalones; toca ir despacio.

 

Llego a los Arcos, el pueblo tiene muy buena pinta; voy callejeando hasta que encuentro la animada plaza y su magnífica iglesia de Santa Maria. Paro y me doy una vuelta para verla por fuera y leer los carteles informativos que hay. En esto que un abuelete me dice que me espere que si la quiero visitar va a venir la persona que tiene las llaves, como había oído hablar de ella me quedo hasta que la abren y la visito, IM-PRE-ZIO-NAN-TE los retablos y murales que tiene.

Se me ha hecho tarde pero la visita a merecido la pena, llamo al albergue y digo que tarde pero llego. Me quedan unos 8 km para llegar a Sansol. Salgo de Los Arcos atravesando las murallas por la Puerta de Castilla, que da al rio Odrón y lo atravieso por el puente

Voy prácticamente solo por las parcelarias, me quedan pocos kilómetros pero se me hacen largos. En el último repecho que entra al pueblo me adelantan dos lugareños, menos mal que ya estoy a las puertas de meta !!!

Pregunto por el albergue y en seguida lo encuentro. Es un sitio muy agradable, tiene patio con pediluvio donde guardo la bici. Subo a la habitación y después de la liturgia me doy una vueltecita rápida por el pueblo, desde la iglesia hay unas vistas estupendas. Luego voy al albergue a cenar, ya habia avisado de mis intenciones y la chica estaba esperandome. Agusto.


Otro mini paseo para bajar la cena y purito. Estoy cansado, llevo una paliza memorable. Hace una noche estupenda, calurosa diría yo.

El albergue esta llenito y hace mucho calor, dormimos con las ventanas abiertas pero ni así; me cuesta algo dormirme. Los japoneses para las 5:00 ya están operativos, normal si cuando yo llegue (a eso de las 20:00), ya había alguno roncando.

Me doy media vuelta e intento dormir un poco más que tengo que descansar, lo consigo a ratos.


1º Etapa. San Jean de Pie de Port – Villaba 25/08/14 (67,42 km / 2.020 mt+ )

Escrito por DoneJakue 25-08-2015 en 1ª Etapa. Comentarios (0)


1º Etapa. San Jean de Pie de Port – Villaba 25/08/14 (67,42 km / 2.020 mt+ )


Me paso toda la noche medio en vela, no consigo dormir del tirón ya que me despierto continuamente. Mis vecinos de habitación se levantan muy pronto, dos de ellos se marchan a las 4:30. Los otros 4 son una familia de alemanes o quizas suizos que se levantan a eso de las 5:30.
Yo cansado de dar vueltas, a las 6 decido levantarme e ir a desayunar, la reserva de albergue la hice con desayuno.

Este rato es el mejor. Esta la señora del albergue que no habla ni tata de español pero nos apañamos. Luego bajan Ives (creo que se escribe así), dos alemanas y otra chica de Madrid: Patricia. Esta última hace de traductora para todos.

El francés es muy simpático es un señor que se dedica a hacer rutas de carretera, habla algo de español y me enrollo con el.

Las alemanas me dicen que si yo era el de Pamplona, que me vieron desmontando y embalando la bici y yo que si, que si..., que no me fije porque estaba a lo mío… todo en perfecto alemaingeñol (el idioma del futuro). La verdad el desayuno se hace muy ameno, poco a poco la gente se va marchando e Ives me regala sus dos bocadillos antes de despedirse.

Yo me lo tomo con tranquilidad, cargo la bici y voy a la oficina del peregrino a por información. Cuando por fin salgo del albergue con la bici y se cierra la puerta a mi espalda siento que esto ya ha llegado la hora de la verdad, a por ellos!!!

 

Voy saliendo del pueblo y ya empiezo a encontrarme con peregrinos, todos van a pie. Desde que salgo del pueblo el camino pica hacia arriba, más que camino es una pista asfaltada. Me quedan unos 15 km de subida continua.Por el camino voy pasando a peregrinos, algunos me dan ánimos.

 

Me adelantan tres bicigrinos jovencitos que van en estilo “alpino” (que no llevan ni equipaje ni nada), pero al poco me cruzo con uno de ellos que está parado a la sombra, aún es pronto pero ya aprieta el calor. Sigo subiendo y me encuentro con la gente del albergue, paro e intercambio unas palabras con Patricia, ya no la volveré a ver.

Sigo subiendo y a ratos se abandona la pista, en algún momento toca portear la bici. Hacia el kilómetro 6,5 km (720 mts de altitud) paro en una fuente, también existe un panel de orientación un poquito más arriba.

Los paisajes son espectaculares y de vez en cuando pasa algún coche. El camino nos da un respiro con un pequeño descenso. Kilómetro 7,7 (790 mts altitud) refugio de Orisson, relleno botellines y pá arriba. Los siguientes kilómetros se hacen duros, tenemos muy buenas rampas.

Curvon a la derecha en el km 10 y dejamos una especie de granja a nuestra izquierda, por la derecha tengo unos paisajes alucinantes y a mis pies veo el camino con todo el reguero de peregrinos que he ido adelantando, no en vano estoy a unos 1.013 mt de altitud. En el kilómetro 11,5 a nuestra izquierda tenemos una especie de aparcamiento con troncos y me dicen que hay una virgen. Un poco más adelante una furgo-tienda ofrece el último sello francés. Paro a beber y comer frutos secos contemplando el impresionante paisaje.

Kilómetro 15 (1.225 mt de altitud) tenemos que desviarnos a la derecha, un poco más adelante encontramos una cruz “vallada”. En ese punto me lio un poco, pero enseguida me doy cuenta y rectifico.

Subida complicada donde toca portear la bici, en algún momento me asalta la duda de si conseguiria pasar con ella. Había que transitar por un paso estrecho en donde soplaba bastante viento y se hacía muy pesada la bici con sus alforjas. Poco a poco consigo sortear el paso, corto pero durísimo.

Ahora "llaneo” y voy bordeando la frontera, prosigo el camino entre espectaculares arboledas; lo cual se agradece porque ya voy quemadete, hasta que salgo a un claro y veo el refugio “Izandorre” en el km 19 (1.300 mt), los peregrinos que están descansando saludan amigablemente.

Vuelta a seguir subiendo contemplando bellos paisajes hasta que llego al Alto de Lepoeder en el km 21 a 1.430 mts de altitud.

En el km 23 (aprox) un guiri me aconseja bajar por la pista, me dice que el camino en bici es impracticable:

- Is too hard to bike; me dice literalmente.

Después de dudarlo mucho le hago caso, pero por los comentarios vistos después podía haber bajado. Bueno, para otra vez queda pendiente.

Me tiro por la pista, hay que tener cuidado porque no está en muy buen estado además me voy encontrando con gente que va a pie.

Llego a Orreaga y desde aquí cojo un camino que va directo a la parte de atrás de la Colegiata de Roncesvalles. Paro y sello, no me lo creo, ahora ya puedo presumir de que me he subido los pirineos (y me los he bajado también).

Sigo camino hacia Zubiri, voy prácticamente solo; ¿me habré confundido?

En Burguete vadeo el rio en vez de pasar por el puente y me mojo las zapatillas, oh sielos! Empezamos bien, aunque el fresquito se agradece.

En ocasiones me cruzo con algún paseante y/o piligrin pero sigo solo. Paso el Espinal atravesando la carretera  y me desvío a la izquierda para seguir por camino. Este sube, sube y sube entre pastizales; por un momento dudo de si habre tomado la dirección correcta en una bifurcación que habia mas abajo. Paro y bebo, también me como algún fruto seco.

A estas alturas llevo ya una calorina del copón, Lorenzo aprieta en condiciones. Paso Viscarret, Lintzoain donde paro a coger agua en una estupenda fuente con pilón y continuo pedaleando adentrándome un precioso bosque para continuar subiendo los  4 km que me quedan para coronar el alto de Erro.

En la cima me cruzo con la carretera y aunque me habían aconsejado en Roncesvalles bajar por la misma decido tirarme por el camino. Voy con cuidado porque la pendiente es fuerte y de vez en cuando hay escalones, no está para despistarse; hasta que llego a Zubiri.

Cruzo su famoso puente y paro a comer uno de los bocatas que llevaba de casa. En una tienda-bar-restaurante me compro la bebida y echo el sello. Me trae recuerdos. Me quito las zapatillas y los calcetines y los pongo al sol para que se sequen mientras yo como a la sombra. En el pueblo se ven bastantes peregrinos, ademas pegadito al puente hay un albergue.

Tras hora y media de descanso prosigo mi camino, tengo idea de llegar a Villaba a dormir y está a unos 17 km; hace un sol de justicia.

Salgo de Zubiri hacia mi derecha y me pierdo. Me doy la vuelta y claro, tiro hacia la izquierda (pá tontos); pero me vuelvo a perder y pregunto. Ni izquierda, ni derecha, la solución era ir hacia atrás. Retrocedo sobre lo andado y cruzo el puente de La Rabia; por fin ya he recuperado el camino !!! 

Camino de Larrasoaña paso por una cantera y prosigo por la ribera del Arga con preciosos parajes en un sinuoso y estrechito camino.

En Oilotz cruzo un puente y dejo el rio a mi izquierda, aquí hay una zona recreativa muy maja que esta abarrotada de gente. Me paro a ver como unos mozos se tiran desde lo alto de un arbol y se zambullen en el rio. Yo para eso no valgo.

A la altura de Olloki me desvío hacia Villaba. Tomo un camino con una fuerte pendiente y … ohhh no puede ser, tiene escaleras !!! A estas alturas, después de unos 70 km, 2.100 mts de desnivel positivo acumulado, el calor (por fin llego el verano), la paliza de los pirineos y las ganas de llegar que tengo apenas puedo portear la bici. Poco a poco consigo salvar el tramo de escalones que se me hace eterno y sigo pedaleando hasta que al fin llega una cuesta abajo y me dejo caer, ahora mismo estoy a orillas del Ulzama.

Entro en Arre cruzando el rio por el bonito puente que da al “soportal” del albergue de peregrinos.

Sigo avanzando y estoy en Villaba, son cerca de las 19:00; no veo el albergue pero preguntando por fin lo encuentro.

El albergue está muy bien. Soy el primero que llega al barracón y puedo hasta elegir litera, esto no volverá a ocurrir practicamente en todo el viaje. Cuando estoy buscando los baños veo que en otra habitación hay una familia de franceses con niños pequeños.

Después de una relajante ducha me adecento un poco y me voy a dar una vuelta por el pueblo. En la plaza hay mucha gente pero saliendo de ella, y de la larga calle que me ha traído a la orilla del rio hasta aquí, no hay mucho ambiente.

Hace un calor impresionante, el aire quema. Me noto bastante cansado del esfuerzo del día de hoy, he atravesado nada menos que los pirineos y aparte de eso me he metido unos cuantos kilometros.

Intento buscar un restaurante para cenar pero finalmente acabo comiéndome un bocata de lomo con queso en un bar, estaba muy rico. Breve paseo y a descansar que falta me hace despues de lo poco que descanse la noche anterior.