Mi Camino de Santiago en BTT

Sto Domingo Calzada

4ª Etapa Sto Domingo de la Calzada-Tardajos 28/08/14 (98,28 km)

Escrito por DoneJakue 11-09-2015 en 4 Etapa. Comentarios (0)


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He dormido bien, con algo de calor pero ha habido suerte con los ronquidos. Para las 05:30 un grupo de alemanes esta haciendo la mochila. Media vuelta e intento conciliar el sueño un ratito mas pero a las 06:15 veo que el tema de dormir esta imposible por lo que decido irme a desayunar, mirarme los perfiles de la etapa del día y hacer alguna anotación en el cuaderno sobre la del dia anterior. Despues de todo esto vuelvo a la habitación para ir recogiendo y cargando las alforjas.

Aproximadamente para las 07:15 aparece el alberguero tocando la campanita para que los remolones se vayan dando vida. Una chica que habla castellano (yo crei que eran todos alemanes!) se mosquea, dice que si la salida es hasta las 08:00; y el alberguero le responde que son ordenes del prior. Hasta entonces me había apañado en mi ingles con los alemanes.

Se llama Inma y me cuenta que se va a quedar haciendo turismo y que a la tarde se vuelve en tren para Barcelona, ha hecho el camino en bici (la otra que habia aparcada era la suya) desde Roncesvalles pero por motivos de trabajo lo tiene que dejar. Le comento que el dia anterior habia coincidido con varios bicigrinos por el camino y me dice que el de la bici full-equip era un tigre y se alojaba de hostal; y que el pinchado era irlandés y era la 3ª vez que pinchaba, pero en nuestro albergue no se alojó.

Nos despidomos a la puerta del albergue y nos deseamos buen camino (cada uno seguira el suyo).

 

Pienso que por lo menos ya he hablado con dos bicigrinos; hasta entonces solo había hablado con Ives (el francés).

La mañana es fresquita pero muy agradable, voy adelantando peregrinos mientras salgo de Santo Domingo. El camino cruza la carretera y aquí la cago, pero de esto me dare cuenta mas adelante.

Paso por unos corrales, sigo por un camino de tierra y piedra suelta que se va empinando por momentos. En este momento voy solo, bueno llevo ya bastante rato sin ver a nadie. También voy muy contento porque me parece que me he recuperado bien del día anterior que lo acabe fatal.

Noto que por el camino se va acercando un coche, cuando lo tengo encima me hago a un lado para dejarle pasar pero al llegar a mi lado para, baja la ventanilla y…:

-Buenos días, me parece que te has perdido…

-Perderme yo, vamos no me jodas ¡!!!

-Si, el camino no va por aquí, tenias que haber cogido hacia la derecha al cruzar la carretera.

-Joder, ahora a dar media vuelta.

-No, no te merece la pena. Tira hasta arriba, luego derecha hasta llegar a Grañon y allí enganchas otra vez el camino.

- ..., gracias, gracias...


Total, que con lo contento que yo iba voy y me pierdo. Gracias al buen hombre que me avisó y me indicó, sino aun estoy dando vueltas entre rastrojos. La incidencia se salda con unos kilómetros extra y algunos metros de ascensión positiva acumulados porque siguiendo las indicaciones del paisano consigo volver al camino.

Se van sucediendo los kilómetros y los pueblos; entro en Castilla y el paisaje ha cambiado, ahora la mayor parte son campos de cereal ya cosechado (rastrojos).

En Viloria veo la “casa” natal de Santo Domingo de la Calzada (que al parecer no era de la Calzada). La verdad es que de la casa queda ya poquito.

 

El camino sigue a ratos paralelo a la carretera. Adelanto a uno guiris que van en carro, la estampa es bastante curiosa.

 

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Llego a  Belorado y paro a sellar a la puerta la iglesia. Me quedo un rato charlando con el encargado de sellar, me dice que no hay mucho que ver. Le pregunto sobre el castillo pero me comenta que hay que subir una pendiente y que solo quedan ruinas; mientras estoy hablando con el pasan 3 bicigrinos mangaos (no les vuelvo a ver en todo el camino).


 

Desde que he salido de Santo Domingo el camino ha ido en ascensión y no parara hasta coronar el alto de la Pedraja. Sigo avanzando por los caminos de tierra rodeado de rastrojos. En Villanbistia paso al borde de una arboleda, su sombra se agradece.

En Espinosa del Camino paro a llenar los botellines en un gran pilón y rompo la goma del cuenta-kilometros al rozarla contra la piedra del pilón. Me toca idear una reparación de urgencia con la goma que sujeta el inflador de emergencia consigo volver a fijar la piececita, no sin antes haber hecho unos cuantos intentos (con sus juramentos) para ello ya que tengo algunos de los dedos insensibles.

Por fin llego a Villafranca por una pista que discurre al borde de la carretera. Me incorporo a la misma y pasados unos metros sigo el camino hacia la derecha. Paso por detrás de la iglesia y empieza una gran cuesta, a mitad de ella paso por delante de una especie de "albergue-hospital-parador" (no tengo muy claro lo que era).

La subida esta muy mal en su inicio, me toca portear la bici a ratos ya que es imposible subir pedaleando entre las raices, torrenteras,.. que me encuentro; la parte positiva es que al ir entre una zona boscosa estoy a la sombra porque el sol ya calienta bien.
Después de un rato de porteo de la bici por fin puedo subirme y pedalear. Las rampas son pronunciadas pero el paisaje es bellísimo, llego a un mirador donde se ve toda la sierra de la Demanda.

Prosigo con la subida que a ratos se hace durísima ya que hay fuertes repechos de tierra y piedra suelta; pasado un puentecillo me encuentro con tres peregrinas que amablemente se hacen a un lado para que yo pueda subir el correspondiente repechon sin bajarme de la bici (aunque me cuesta lo mio). Cuando me parecía que ya no podía mas, aparece ante mis ojos el monumento a los fusilados que existe en el alto de la pedraja. Este esta en una amplia y abierta explanada, igual por esto me impone muchisimo; por lo menos a mi.

Y tras tanto subir por fin me toca bajar; la bajada es rapidísima pero hay que andarse con ojo al ser de tierra y estar llenas de baches. Adelanto a bastantes grupos de peregrinos pero como la pista es muy ancha no hay problema, aunque vuelvo a insistir que hay que ir muy atento al terreno. Tras la rapida, rapidísima bajada llego a San Juan Ortega.

Esta en obras, el sol caliente de aupa y me encuentro con una fantástica terracita que no tiene ni un sitio a la sombra. Entro en el bar y aparte de hidratarme (vamos de apretarme una caña con limón), me como unas aceitunas (parece que estoy de antojo) y sello; unas llamadas, consulta de plano-ruta y a darle a los pedales.

Saliendo me encuentro con un matrimonio madurito que va en bici, son guiris y nos saludamos por gestos. A pesar de haber descansado un rato empiezo a acusar el calor (y la subida que me he pegado claro), pero para como estaba ayer no me puedo quejar de la recuperación.

Camino de Ages entre sube-bajas y arboledas me da caza Joxe, es portuges y uno de los que dejara “marca” en el camino. Me dice que cuanto falta a Ages y yo le comento que sobre 6 km, dice que el se queda allí que ya lleva bastantes kilómetros. Vamos hablando, va solo, como yo; me dice que empezó en Pamplona. Al llegar a Ages nos despedimos y nos deseamos buen camino.

Sigo yo solo, voy rodeado de rastrojos y el sol calienta bien. En Atapuerca cargo los botellines y cojo la pista que sube. Había leído sobre la subida pero no crei que se me iva a hacer tan dura. Solo adelanto a una pareja de peregrinos, a esas horas supongo que la gran mayoria de ellos habrán dado por finalizada la etapa.

Al principio voy bien pero luego aparece el “paisaje lunar” y toca portear la bici. Las fuerzas me van flaqueando y termino con las pantorrillas machacadas de los golpes que me doy con los pedales. Subo bordeando un perímetro militar con sus alambres de espino que diferencian como tres perimetros; también me topo con una gran cruz  con su base cubierta de piedras.

Tras sufrir un buen rato por fin llego a la cima y la vista es profunda, por definirla de algún modo.

Me lanzo cuesta abajo pensando en comer, no llevo nada para preparar bocata, creí que iba a poder comprar algo en alguna tienda pero me he pillado los dedos. Hace calor y se me esta haciendo pesado, necesito comer algo ya.

Paro en Cardeñuela Rio Pico, en el albergue que me encuentro practicamente al borde del camino; ya llevo casi 60 km y se agradece el descanso. El albergue esta a la orilla de un arroyo junto a una arboleda y es muy agradable.

Al entrar me encuentro con el mas jilip.. de todo el pueblo, pero no consigue joderme el día. Me como una riquísima empanada mientras charlo con el que supongo es el hijo de la alberguera, el chaval es majisimo y juntos vemos y comentamos el partido de clasificación de Champions Leage del Athletic que no pude ver acabar la noche anterior. Mientras la alberguera esta atendiendo a una pareja de bicigrinos que se ivan a alojar; yo quizas en otra ocasión...

Después de este agradabilísimo (a pesar del jilip... del principio) alto en el camino, prosigo con el pedaleo rumbo a Burgos. Me restan unos 12 km que a priori no son muy complicados, la mayoría transitan por carreteras y entra a Burgos por polígonos industriales.

Ya entrando en Burgos me desvío hacia Castañares para ir de visita, no hay nadie y pongo rumbo al centro de Burgos pasando por “Fuentes Blancas” ya que es mucho mas agradable que el ir por las calles. Llegando al Museo de la Evolución engancho el carril-bici y me planto ante la estatua del Cid Campeador.

 

Luego voy callejeando por un camino por el que cuando he ido andando siempre había tenido en mente hacerlo así (en bici), y me presento en la catedral con la bici en mano. Sello, pregunto por donde salir hacia Santiago, hago la foto y me voy a tomar un refrigerio.

 

Pierdo mucho tiempo desde que entro en Burgos dando vueltas, comiéndome un pincho… y decidiendo donde pernoctar.

Estoy cansado pero no me apetece quedarme en un lugar marcado como “fin-de-etapa-obligatorio” que además conozco bastante bien. Decido pasar la noche en Tardajos que esta a unos 10 km, ya voy relajado aunque bastante cansado.

Salgo de Burgos por la zona de las Universidades, pasadas estas hay obras y me desvían por un camino alternativo, en una de los desvios me meten por debajo de un viaducto y voy bordeando el pilar del mismo. Las alforjas pasan justo-justo y voy pensando en que como me encuentre alguien de frente alguno tiene que recular cuando me voy contra el quitamiedos que separa de la carretera, la alforja impacta contra el mismo intento cotrolar la bici pero la cruzo incrustándome contra el pilar del viaducto.

Resultado: tortazo y revolcón. Me doy un golpe bastante fuerte en el hombro derecho y en la cabeza pero este lo para el casco (buen invento). Me duele el hombro, estoy cansado y me cago en todo con las obras y la vuelta que me han hecho dar por las mismas aparte del tortazo que me he llevado de regalo.

Después de jurar un rato levanto la bici y sigo el camino, los pocos kilómetros que me quedan se me hacen largos hasta que por fin llego a Tardajos. Ubico el albergue que tiene una pinta estupenda.

 

Me asignan la habitación y cuando entro en ella ya estan en ella mis compañeros de esta noche; son un matrimonio de USA, se llaman Ed y June. Chapurreamos algo en mi super ingles y a la ducha que el día a sido largo.

La ducha es reparadora, el hombro me duele, lo tengo marcado pero lo peor son las manos. Lo que la noche anterior había empezado en la cena parece que no se pasa, de hecho apenas puedo hacer fuerza con el cortaúñas, me cuesta un triunfo hacerme la manicura y afeitarme.

Después acicalarme de esto me doy un paseo por el pueblo, llamada de rigor y a cenar estupendamente en el albergue. Menestra de verduras, chuleta a a brasa y un café. Como no hay mucho problema con el horario me tomo un chupito tranquilamente disfrutando del momento y para la cama que estoy cansado.



3ª Etapa Sansol - Santo Domingo de la Calzada (76km)

Escrito por DoneJakue 31-08-2015 en 3 Etapa. Comentarios (0)


De Torres a Viana son unos 11 km con continuos toboganes por caminos de tierra y piedra suelta, en varias ocasiones se entra en la carretera pero en seguida se vuelve a retomar el camino. Algún repecho esta imposible ya que la rueda trasera no tracciona y es necesario portear la bici.

Voy adelantando grupos de peregrinos y en una ocasión un francés me ayuda a portear la bici en un complicadísimo paso en el que me retuerzo un dedo al trabarme con la maneta del freno. Merci.

Sigo mi camino, bajo el barranco de Cornava con mucho cuidado ya que la pista es de tierra, tiene piedra suelta y hay curvas de 180º; además de que me voy encontrado con grupos de peregrinos. La bajada se hace interminable, y eso que es bajada !!! . Como viene siendo habitual empieza a apretar el calor, menudos dias esta haciendo este final de agosto.

Por fin llego a Viana, han sido unos kilómetros matadores de durísimos repechos y pistas en ocasiones impracticables.  Entro por una de sus puertas que creo identificar como el “Portal de la Trinidad”.

 

Callejeo hasta la Iglesia de Santa Maria donde está la sepultura de Borgia; paro a visitarla y aprovecho para poner el primer sello del día.

 

 

Me parece un pueblo bonito. Hago unas fotos a un grupo de peregrinos que me lo piden y me cruzo con unos ciclistas Holandeses como armarios, van por carretera y me los encontrare un par de veces más. Salgo de Viana atravesando la muralla por una puerta renovada, que me lleva a una zona de huertas.

Sigo dirección Logroño, y en un punto cercano a la ciudad el camino está un poco confuso. Hay un grupo de peregrinos preguntando a un paseante  y este les dice que da igual izquierda que derecha que se llega de todos modos, pero que el camino original es el de la derecha.

Siguiendo sus indicaciones cruzo la carretera como puedo y me voy por el camino de la derecha. Paso polígonos industriales hasta que por fin me acerco a la ribera del Ebro y lo cruzo por el “puente de piedra” pero antes paro a sellar en la oficina de turismo que hay junto al puente.

Callejeo por Logroño, esta muy tranquilo, aprovecho para seguir haciendo fotos.

Otra mas, os suena alguien?

 

Despues de darme unas vueltas prosigo y salgo de Logroño por el parque que va a dar al embalse de “La Grajera”. El camino bordea este embalse y el paraje me parece muy bonito, me encuentro con mucha gente paseando y andando en bici. A partir de Logroño (386 mt)  ire tomando altura hasta que llegue a Burgos, pero bueno, aún queda mucho que pedalear para llegar a Burgos.

Sigo dirección Navarrete y ya voy algo machacado el calor. Se empieza a levantar el aire. Subo el alto, tiene un fuerte repecho pero la pista es buena, va paralela a la autopista A-12. En la bajada a Navarrete me confundo con unas señales falsas y hago algún kilometro de más.

En la entrada a Navarrete vacilo con un abuelete en moto, digo que se la cambio por mi bici pero el me dice que no todo serio. Callejeo por el pueblo, compro algo para el bocata y como no encuentro ningún sitio que me guste para tomar algo y comer un pincho sigo. Despues me dare cuenta que con esta decisión “la cago” porque continuo camino pensando que aún no es tarde, y que puedo parar en Ventosa que esta unos kilometros mas adelante pero las cosas se me complican.

Aprieta mucho el calor y me noto flojera. Paro a comer unos frutos secos, adelanto a unos peregrinos y sigo bajo un calor de justicia y con aire de cara aunque suavecito.

 

Voy paralelo a la autovía, veo un cartel que indica hacia Ventosa pero como hay que desviarse del Camino decido no entrar y seguir pedaleando (otra decisión erronea). No veo a nadie, solo calor.


Empiezo a subir el alto de San Antón. Me tengo que volver a parar a comerme una barrita de muesli y a beber algo; el agua ya esta bastante caliente. El camino es bastante trialero, imposible subir pedaleando y tengo que empujar la bici. Por aqui me encuentro con algunos grupitos de peregrinos.

Luego toca bajar entre viñedos hasta que llego a una zona en la que tengo que pasar el rio tirándome hacia abajo por un pronunciado repecho hasta un puentecillo, después de una “cantera”, y se llega a una area recreativa.

Ya voy entrando en Nájera y veo el cartel de “Peregrino: en Nájera najerino”; esto me recuerda a cuando leía blogs como este sobre el Camino y en algunos de ellos hacían referencia a este lema.

Es tarde, tenia que haber hecho un alto hace rato así que mi prioridad es la de buscar un sitio donde comprar algo de comer, comerlo y descansar.

Encuentro una tienda donde comprar el avituallamiento y además de la comida compro una lata de bebida que me tomo antes de terminar la compra.

Despues me voy en busca del sitio donde comer y descansar, atravieso el pueblo y llego al puente que cruza el rio Najerilla.

 


Localizo un buen sitio con sombra a la orilla del rio y antes voy a tomar algo pero gracias a la inestimable ayuda de la policía municipal de Nájera me doy la vuelta al mundo para conseguirlo…

Como, descanso un buen rato y despues retomo el camino con un sol de aupa, no sin antes callejear por la zona antigua.

Salgo de Nájera y pronto entro en una pista que me lleva hacia Azofra, son unos 6 km o 7 km que se me atragantan. Nada más salir del pueblo me encuentro con una rampa que entre el calor y el mal cuerpo que se me pone a mí me parece una pared.

Después empiezan los toboganes y el aire de cara. El camino a Azofra se me hace duro. No veo a nadie hasta que adelanto a una pareja
con la bici, voy mal. Sigo entre viñedos y barbechos, veo canales de regadío. En un momento dado se acaba el camino y voy por una carretera comarcal. Adelanto a una peregrina que por la pinta es guiri y va jodidita, nos saludamos.

Por fin entro en Azofra y tengo que parar en la primera terraza que veo porque literalmente no puedo más a pesar de que no han pasado ni 45 minutos desde que salí de Nájera. Estoy tan tocado que incluso me planteo el quedarme en el albergue a pesar de que tengo previsto parar pasado Santo Domingo. Me digo a mi mismo que es pronto y que habrá que intentar tirar un poquito más hacia adelante.

Cuando entro en el bar a pedir tienen puesta la etapa de LaVuelta en la tele y me parece paradójico, da gusto ver lo bien que aparentemente van los corredores !!!

Salgo a la terraza y reviso mis planos y planes, no sé cómo hacerlo pero voy a intentar seguir por lo menos hasta Santo Domingo ya que “solo” son 16 km; pasa la pidigrina y al poco la pareja en bici. El refrigerio me sabe divino, me como otro plátano y a pedalear. Saliendo de Azofra paso delante del albergue, la pareja que va en bici esta parada en la puerta, que tentación…

De Azofra a Cirueña son 10 km y 200 metros de desnivel, me marco un ritmo de supervivencia y sigo, sigo, sigo… a todo esto el calor no baja y el aire de cara aumenta.

A los pocos kilometros de salir de Azofra y cuando estoy en paralelo a la autovía A-12 me adelanta un ciclista con una bici full-equip; me pregunta que hasta donde y que tal voy. Yo le contesto que voy tocadisimo, me anima diciéndome que a Santo Domingo no queda nada y se me va sin poderle seguir ni de lejos.

Por esta zona casi todo son rastrojos. Subiendo me adelanta otro con la bici, nos saludamos y le digo:

-Joder con la subidita y además con aire de premio.

-Animo que no queda nada para Santo Domingo !

Y tira para adelante... Al ser todo cuesta arriba y campo abierto intento mantener la referencia visual con el pero al final paro en la única sombra que veo (dos árboles pelados) a beber y reponerme, uf.

Por fin veo Cirueña a lo lejos, sigue el viento de cara, voy acercándome y a mi izquierda me encuentro con un campo de golf. Atravieso urbanizaciones de nueva construcción y termino perdiéndome. Despues de unas vueltas por la urbanicación veo dos ciclistas a lo lejos, uno tiene la bici desmontada me acerco por si necesitan algo y uno de ellos es el de la bici full-equip. Me cuenta que el otro había pinchado pero que marche tranquilo que ya está controlado, me indican el camino y sigo a mi ritmito.

Me quedan unos 6 km y ya he decidido que me quedo en Santo Domingo, es un camino de tierra con piedra prácticamente todo cuesta abajo pero me encuentro con algún tobogán y se me atragantan, el aire no remite, yo no tengo fuerzas y además ya se me ha hecho muy tarde porque llevo un ritmo de penitente.

Entro en Santo Domingo, callejeo por si veo algo interesante a parte de los 2 únicos albergues que aparecen en las guías.


Me hospedo en uno de ellos, es un macro-albergue, con muy buenas instalaciones. Dejo la bici donde me indican y veo que hay otras 2 bicis aparcadas, ninguna me suena. Dentro tienen a la famosa gallina, o quiza sea ya la nieta...

 

 

Cuando me estoy registrando se para un chico y me dice que el día anterior me había visto en Los Arcos, él estaba de terraceo y yo visitando la iglesia. Es el dueño de una de las bicis, charlamos un ratito y yo tiro para la habitación que me tengo que adecentar para la cena. El se va para la calle; no le volveré a ver en todo el camino.

Me ha tocado una habitación-barracón llena de alemanes, después de todo el ritual post-etapa salgo a la calle y compro algo para el desayuno del día siguiente ya que aquí no tienen servicio de cocina, aunque si tienen cocina (y muy bien equipada) que es de uso para los peregrinos, además de todo tipo de máquinas de vending.

Cena y corriendo al albergue que me cierran. En la cena lo paso mal porque se me caen los cubiertos de la mano derecha (y no estoy pedo); me doy cuenta se me han dormido dos dedos y están como tontos, lo achaco a que me los retorcí porteando la bici en la zona del barranco de Cornava donde me ayudo el francés. Ya se pasara...

Justo cuando llego al albergue están cerrando la persiena, son muy puntuales. Luego dentro la gente esta de tertulia un rato, a pesar de que los albergueros dicen que silencio y para la cama. La verdad es que a mi (personalmente) me parece prontisimo.

Despues de una media hora me voy a la cama. A pesar del calor y de estar en una habitación llena de gente no me cuesta dormirme.