Mi Camino de Santiago en BTT

Sansol

3ª Etapa Sansol - Santo Domingo de la Calzada (76km)

Escrito por DoneJakue 31-08-2015 en 3 Etapa. Comentarios (0)


De Torres a Viana son unos 11 km con continuos toboganes por caminos de tierra y piedra suelta, en varias ocasiones se entra en la carretera pero en seguida se vuelve a retomar el camino. Algún repecho esta imposible ya que la rueda trasera no tracciona y es necesario portear la bici.

Voy adelantando grupos de peregrinos y en una ocasión un francés me ayuda a portear la bici en un complicadísimo paso en el que me retuerzo un dedo al trabarme con la maneta del freno. Merci.

Sigo mi camino, bajo el barranco de Cornava con mucho cuidado ya que la pista es de tierra, tiene piedra suelta y hay curvas de 180º; además de que me voy encontrado con grupos de peregrinos. La bajada se hace interminable, y eso que es bajada !!! . Como viene siendo habitual empieza a apretar el calor, menudos dias esta haciendo este final de agosto.

Por fin llego a Viana, han sido unos kilómetros matadores de durísimos repechos y pistas en ocasiones impracticables.  Entro por una de sus puertas que creo identificar como el “Portal de la Trinidad”.

 

Callejeo hasta la Iglesia de Santa Maria donde está la sepultura de Borgia; paro a visitarla y aprovecho para poner el primer sello del día.

 

 

Me parece un pueblo bonito. Hago unas fotos a un grupo de peregrinos que me lo piden y me cruzo con unos ciclistas Holandeses como armarios, van por carretera y me los encontrare un par de veces más. Salgo de Viana atravesando la muralla por una puerta renovada, que me lleva a una zona de huertas.

Sigo dirección Logroño, y en un punto cercano a la ciudad el camino está un poco confuso. Hay un grupo de peregrinos preguntando a un paseante  y este les dice que da igual izquierda que derecha que se llega de todos modos, pero que el camino original es el de la derecha.

Siguiendo sus indicaciones cruzo la carretera como puedo y me voy por el camino de la derecha. Paso polígonos industriales hasta que por fin me acerco a la ribera del Ebro y lo cruzo por el “puente de piedra” pero antes paro a sellar en la oficina de turismo que hay junto al puente.

Callejeo por Logroño, esta muy tranquilo, aprovecho para seguir haciendo fotos.

Otra mas, os suena alguien?

 

Despues de darme unas vueltas prosigo y salgo de Logroño por el parque que va a dar al embalse de “La Grajera”. El camino bordea este embalse y el paraje me parece muy bonito, me encuentro con mucha gente paseando y andando en bici. A partir de Logroño (386 mt)  ire tomando altura hasta que llegue a Burgos, pero bueno, aún queda mucho que pedalear para llegar a Burgos.

Sigo dirección Navarrete y ya voy algo machacado el calor. Se empieza a levantar el aire. Subo el alto, tiene un fuerte repecho pero la pista es buena, va paralela a la autopista A-12. En la bajada a Navarrete me confundo con unas señales falsas y hago algún kilometro de más.

En la entrada a Navarrete vacilo con un abuelete en moto, digo que se la cambio por mi bici pero el me dice que no todo serio. Callejeo por el pueblo, compro algo para el bocata y como no encuentro ningún sitio que me guste para tomar algo y comer un pincho sigo. Despues me dare cuenta que con esta decisión “la cago” porque continuo camino pensando que aún no es tarde, y que puedo parar en Ventosa que esta unos kilometros mas adelante pero las cosas se me complican.

Aprieta mucho el calor y me noto flojera. Paro a comer unos frutos secos, adelanto a unos peregrinos y sigo bajo un calor de justicia y con aire de cara aunque suavecito.

 

Voy paralelo a la autovía, veo un cartel que indica hacia Ventosa pero como hay que desviarse del Camino decido no entrar y seguir pedaleando (otra decisión erronea). No veo a nadie, solo calor.


Empiezo a subir el alto de San Antón. Me tengo que volver a parar a comerme una barrita de muesli y a beber algo; el agua ya esta bastante caliente. El camino es bastante trialero, imposible subir pedaleando y tengo que empujar la bici. Por aqui me encuentro con algunos grupitos de peregrinos.

Luego toca bajar entre viñedos hasta que llego a una zona en la que tengo que pasar el rio tirándome hacia abajo por un pronunciado repecho hasta un puentecillo, después de una “cantera”, y se llega a una area recreativa.

Ya voy entrando en Nájera y veo el cartel de “Peregrino: en Nájera najerino”; esto me recuerda a cuando leía blogs como este sobre el Camino y en algunos de ellos hacían referencia a este lema.

Es tarde, tenia que haber hecho un alto hace rato así que mi prioridad es la de buscar un sitio donde comprar algo de comer, comerlo y descansar.

Encuentro una tienda donde comprar el avituallamiento y además de la comida compro una lata de bebida que me tomo antes de terminar la compra.

Despues me voy en busca del sitio donde comer y descansar, atravieso el pueblo y llego al puente que cruza el rio Najerilla.

 


Localizo un buen sitio con sombra a la orilla del rio y antes voy a tomar algo pero gracias a la inestimable ayuda de la policía municipal de Nájera me doy la vuelta al mundo para conseguirlo…

Como, descanso un buen rato y despues retomo el camino con un sol de aupa, no sin antes callejear por la zona antigua.

Salgo de Nájera y pronto entro en una pista que me lleva hacia Azofra, son unos 6 km o 7 km que se me atragantan. Nada más salir del pueblo me encuentro con una rampa que entre el calor y el mal cuerpo que se me pone a mí me parece una pared.

Después empiezan los toboganes y el aire de cara. El camino a Azofra se me hace duro. No veo a nadie hasta que adelanto a una pareja
con la bici, voy mal. Sigo entre viñedos y barbechos, veo canales de regadío. En un momento dado se acaba el camino y voy por una carretera comarcal. Adelanto a una peregrina que por la pinta es guiri y va jodidita, nos saludamos.

Por fin entro en Azofra y tengo que parar en la primera terraza que veo porque literalmente no puedo más a pesar de que no han pasado ni 45 minutos desde que salí de Nájera. Estoy tan tocado que incluso me planteo el quedarme en el albergue a pesar de que tengo previsto parar pasado Santo Domingo. Me digo a mi mismo que es pronto y que habrá que intentar tirar un poquito más hacia adelante.

Cuando entro en el bar a pedir tienen puesta la etapa de LaVuelta en la tele y me parece paradójico, da gusto ver lo bien que aparentemente van los corredores !!!

Salgo a la terraza y reviso mis planos y planes, no sé cómo hacerlo pero voy a intentar seguir por lo menos hasta Santo Domingo ya que “solo” son 16 km; pasa la pidigrina y al poco la pareja en bici. El refrigerio me sabe divino, me como otro plátano y a pedalear. Saliendo de Azofra paso delante del albergue, la pareja que va en bici esta parada en la puerta, que tentación…

De Azofra a Cirueña son 10 km y 200 metros de desnivel, me marco un ritmo de supervivencia y sigo, sigo, sigo… a todo esto el calor no baja y el aire de cara aumenta.

A los pocos kilometros de salir de Azofra y cuando estoy en paralelo a la autovía A-12 me adelanta un ciclista con una bici full-equip; me pregunta que hasta donde y que tal voy. Yo le contesto que voy tocadisimo, me anima diciéndome que a Santo Domingo no queda nada y se me va sin poderle seguir ni de lejos.

Por esta zona casi todo son rastrojos. Subiendo me adelanta otro con la bici, nos saludamos y le digo:

-Joder con la subidita y además con aire de premio.

-Animo que no queda nada para Santo Domingo !

Y tira para adelante... Al ser todo cuesta arriba y campo abierto intento mantener la referencia visual con el pero al final paro en la única sombra que veo (dos árboles pelados) a beber y reponerme, uf.

Por fin veo Cirueña a lo lejos, sigue el viento de cara, voy acercándome y a mi izquierda me encuentro con un campo de golf. Atravieso urbanizaciones de nueva construcción y termino perdiéndome. Despues de unas vueltas por la urbanicación veo dos ciclistas a lo lejos, uno tiene la bici desmontada me acerco por si necesitan algo y uno de ellos es el de la bici full-equip. Me cuenta que el otro había pinchado pero que marche tranquilo que ya está controlado, me indican el camino y sigo a mi ritmito.

Me quedan unos 6 km y ya he decidido que me quedo en Santo Domingo, es un camino de tierra con piedra prácticamente todo cuesta abajo pero me encuentro con algún tobogán y se me atragantan, el aire no remite, yo no tengo fuerzas y además ya se me ha hecho muy tarde porque llevo un ritmo de penitente.

Entro en Santo Domingo, callejeo por si veo algo interesante a parte de los 2 únicos albergues que aparecen en las guías.


Me hospedo en uno de ellos, es un macro-albergue, con muy buenas instalaciones. Dejo la bici donde me indican y veo que hay otras 2 bicis aparcadas, ninguna me suena. Dentro tienen a la famosa gallina, o quiza sea ya la nieta...

 

 

Cuando me estoy registrando se para un chico y me dice que el día anterior me había visto en Los Arcos, él estaba de terraceo y yo visitando la iglesia. Es el dueño de una de las bicis, charlamos un ratito y yo tiro para la habitación que me tengo que adecentar para la cena. El se va para la calle; no le volveré a ver en todo el camino.

Me ha tocado una habitación-barracón llena de alemanes, después de todo el ritual post-etapa salgo a la calle y compro algo para el desayuno del día siguiente ya que aquí no tienen servicio de cocina, aunque si tienen cocina (y muy bien equipada) que es de uso para los peregrinos, además de todo tipo de máquinas de vending.

Cena y corriendo al albergue que me cierran. En la cena lo paso mal porque se me caen los cubiertos de la mano derecha (y no estoy pedo); me doy cuenta se me han dormido dos dedos y están como tontos, lo achaco a que me los retorcí porteando la bici en la zona del barranco de Cornava donde me ayudo el francés. Ya se pasara...

Justo cuando llego al albergue están cerrando la persiena, son muy puntuales. Luego dentro la gente esta de tertulia un rato, a pesar de que los albergueros dicen que silencio y para la cama. La verdad es que a mi (personalmente) me parece prontisimo.

Despues de una media hora me voy a la cama. A pesar del calor y de estar en una habitación llena de gente no me cuesta dormirme.

2ª Etapa Villaba - Sansol (85 km)

Escrito por DoneJakue 31-08-2015 en 2 Etapa. Comentarios (0)

Hoy sí que he dormido bien, llevaba una paliza de aúpa. Me levanto y bajo a desayunar justo cuando marchan la familia de franceses y nos deseamos buen camino.  Cuando yo acabo entran dos chicos nos saludamos y voy a recoger mis cosas, esta rutina con las alforjas se dara cada mañana: organizarlas, cargarlas, equilibrarlas, dejar cosas a mano que pueda necesitar durante la etapa...


Puesto en marcha salgo de Villava siguiendo las marcas y sin darme cuenta paso Burlada y estoy en Pamplona. Entro por una de sus puertas y callejeando llego hasta la Plaza del Ayuntamiento.

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Sigo callejeando y me da la risa pensando que el domingo estaba por allí buscando la estación de autobuses, y ahora fíjate...

Poco a poco voy saliendo, la ciudad aun está desperezándose y se puede andar tranquilo. Adelanto a los franceses, eso si que es animo, van con 3 niños pequeños. Salgo por la zona de las Universidades, el camino es agradable.

Paso los Zizures, he llegado hasta aquí por una especie de carril-bici pero a partir de ahora empiezan las pistas, y la subida seria a pesar de que todo a picado hacia arriba desde Pamplona. A medida que se va endureciendo la subida voy adelantando grupos de peregrinos, bendito timbre, algunos me animan.
Adelanto a una pareja que portean sus bicis y un poco más adelante a un par de señoras, no veo muy claro el que coronen… El reguero de peregrinos es impresionante.

Después de un cuestón que a duras penas consigo subir pedaleando (pero lo consigo) llego a Zariquiegui. Hoy el sol también aprieta
con ganas. Aquí relleno los botellines y como algo, me quedan los 3 kilómetros más divertidos de la subida hasta coronar “El Perdón”.

Un paisano que va en coche me aconseja que no suba por el camino, que no se puede, y menos que se me ocurra bajarlo. Pero lo voy a intentar.

El camino es complicadete pero mayormente ciclable, a excepción de unos cuantos tramos que me toca empujing. El resto molinete y a ritmo ti-ta-ti-ta... hasta que hago cumbre.

Impresionante vista, prácticamente de 360º, se ven todos los montes de alrededor. Las esculturas de los peregrinos también son cuando menos curiosas.

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Descanso un poco y a quien me encuentro? ... Si, al paisano.

-Has subido con la bici?

-Claro

-Ole tus...!

-No era para tanto.

-Pues cuando yo andaba en bici no se podía subir, lo habrán arreglado.

-Pinta de arreglado no tenia, y empujar también he hecho.

-Baja por carretera.

-Pá tanto es lo del camino? Algo he oído.

-… puf…

-Habrá que intentarlo también, pero iré con cuidado.

-Suerte y buen camino…

…Y me tire pá abajo, desde el principio la bajadita prometía. Estaba peligrosa con mucha piedra, pedruscón y piedrita suelta, había que ir despacio y muy atento; aun así un par de “sustillos” ya me lleve pero se solucionaron con el clásico pie a tierra (en otro fue algo mas que el pie).

Poco a poco voy perdiendo altura y  el camino se va tornando en una cómoda pista (el listón no estaba muy alto). Paso Uterga y me dirijo hacia Muruzabal aquí decido desviarme unos kilómetros para visitar la enigmática Eunate.

Voy solo y por buen camino. El sol calienta de aupa y lo voy notando.

Llego a Eunate, me doy una vuelta y me asomo; están oficiando misa para un grupo de alemanes cuyo autobús había visto en el aparcamiento. El templo es muy bonito.

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Relleno botellines y pregunto a una pareja que va en moto cual es el camino más corto a Puente  la Reina; están igual que yo (pero en moto). Como no me apetece deshacer el camino andado me voy por la carretera y al de un par de kilómetros encuentro las marcas del camino que me llevan a Obanos. No aguanto el calor, noto como me estoy quemando.

Atravieso Obanos (Puerta, Iglesia) y en un ti-ta estoy en Puente la Reina. Decido parar a comprarme un protector solar porque no guanto más. El pueblo es muy bonito con sus callejuelas y las casas señoriales. Antes de atravesar el puente que da nombre al pueblo vuelvo a parar a hacer unas fotos, leer sobre la historia del edificio que está pegando a este y rellenar bidones.

 

 

 

Ni me imaginaba lo que me esperaba al salir de Puente la Reina. Un calvario. Entre el calor, tremendísima cuesta, camino de tierra a ratos con piedra suelta y para colmo el protector que me había untado se me empezó a meter en los ojos junto con el sudor.

Creí que abandonaba… unos 4km de autentica tortura. Los pocos peregrinos que me fui encontrando estaban todos tumbados a la poca sombra que puntualmente había.

Por fin llego a MAÑERU, paro en un vending y me tomo una bebida energética (de trago) y como algo. Fin del calvario?... Jaaaaa ¡!!!!

Aunque con rampas de menos porcentaje, la “juerga” continua hasta que llego a Cirauqui, no puedo mas, miro el plano del pueblo y en esta ocasión me salto el subir hasta la iglesia; lo siento mucho.

Bordeo el pueblo y retomo el camino por los restos de la calzada romana “Burdeos-Astorga” que me lleva al puente medieval. Según lo voy cruzando me voy cagando, no sé cómo subiré el desnivel que hay. Empujando poco a poco lo voy consiguiendo. Un guiri no sé qué me dice de jockey, carro, rueda… (en perfecto inglés, claro) pero no estoy yo para muchos chistes.

Por fin consigo subir la bici y prosigo mi camino. A ratos voy encontrándome restos de la antigua calzada romana que castigan mucho el cuerpo.

Sigo aguantando un calor de justicia y con continuos sube-bajas, entro en Lorca después de un repechón de aupa. Cargo los botellines y ya voy pensando en parar a comer pero no veo ninguna sombra convincente.
Hablo con una peregrina Gipuzkoana, piensa llegar a Santiago y no tiene prisa, yo le digo que también voy a Santiago pero con poco margen, nos deseamos buen camino.

Hasta Villatuerta son unos 5 km bastante cómodos. A la entrada del pueblo encuentro un parquecito con árboles, mesas y fuente donde paro a comer el bocata y a descansar. Miro mapas y decido intentar llegar a Sansol, es decir; me quedan 35 km de pedaleo.

 

 

Continuo despues del descanso y entro en Estella por la orilla del rio Ega, lo atravieso y sin darme prácticamente cuenta debido a que está literalmente pegado a Estella, también atravieso Ayegui donde paro en la fuente del vino.

Allí me encuentro con un autobús de Alemanes cantando, estos me dejan un vaso para beber el vino porque estaba usando la tapa del botellín.

 

Desde Estella el camino ha empezado a ir en subida. Un poco mas arriba está el monasterio abandonado de Iratxe (a los pies de Montejurra).

 

Pasado el mismo encuentro una bifurcación y me surge la duda, mi mapa solo marca una de las opciones, pregunto a un lugareño y no lo tiene muy claro. Al final opto por ir hacia la derecha, que a pesar de ser más larga es la que me indica mi mapa y  después me enterare de que es la tradicional.

Paso por Iratxe junto al camping y de nuevo me adentro entre bosques  con continuos toboganes, Azqueta lo atravieso y continuo  hasta que a las puertas de Villamayor de Monjardín me topo con una especie de fuente-poza.

 

Me informo y es un aljibe medieval conocido como la “Fuente de los Moros”. Paro en la tienda del pueblo donde compro plátanos, chocolate… y sello; la señora me dice que me queda como una hora a los Arcos.

Ahora voy entre campos de cultivo y viñedos perdiendo altura pero siguen los toboganes aunque ya no son tan abundantes como los que me he encontrado hasta llegar aquí. En la bajada me pego un sustillo porque me encuentro escalones; toca ir despacio.

 

Llego a los Arcos, el pueblo tiene muy buena pinta; voy callejeando hasta que encuentro la animada plaza y su magnífica iglesia de Santa Maria. Paro y me doy una vuelta para verla por fuera y leer los carteles informativos que hay. En esto que un abuelete me dice que me espere que si la quiero visitar va a venir la persona que tiene las llaves, como había oído hablar de ella me quedo hasta que la abren y la visito, IM-PRE-ZIO-NAN-TE los retablos y murales que tiene.

Se me ha hecho tarde pero la visita a merecido la pena, llamo al albergue y digo que tarde pero llego. Me quedan unos 8 km para llegar a Sansol. Salgo de Los Arcos atravesando las murallas por la Puerta de Castilla, que da al rio Odrón y lo atravieso por el puente

Voy prácticamente solo por las parcelarias, me quedan pocos kilómetros pero se me hacen largos. En el último repecho que entra al pueblo me adelantan dos lugareños, menos mal que ya estoy a las puertas de meta !!!

Pregunto por el albergue y en seguida lo encuentro. Es un sitio muy agradable, tiene patio con pediluvio donde guardo la bici. Subo a la habitación y después de la liturgia me doy una vueltecita rápida por el pueblo, desde la iglesia hay unas vistas estupendas. Luego voy al albergue a cenar, ya habia avisado de mis intenciones y la chica estaba esperandome. Agusto.


Otro mini paseo para bajar la cena y purito. Estoy cansado, llevo una paliza memorable. Hace una noche estupenda, calurosa diría yo.

El albergue esta llenito y hace mucho calor, dormimos con las ventanas abiertas pero ni así; me cuesta algo dormirme. Los japoneses para las 5:00 ya están operativos, normal si cuando yo llegue (a eso de las 20:00), ya había alguno roncando.

Me doy media vuelta e intento dormir un poco más que tengo que descansar, lo consigo a ratos.