5ª Etapa Tardajos-Moratinos 29/08/14 (109,3 km)

Escrito por DoneJakue 11-09-2015 en 5 Etapa. Comentarios (0)


He dormido del tiron, me levanto pronto los Yankis aun están dormidos. Bajo a desayunar y al ver que ha amanecido nublado y con mucho viento me lo tomo con tranquilidad. Cuando estoy desayunando mi café con madalenas aparecen mis vecinos que marchan sin desayunar. No me ponen problema con el horario y vista la mañana que hace recojo con tranquilidad y aprovecho para dar un repaso a la tornilleria de la bici. Por fin salgo, me he quedado solo en el albergue. 

Salgo al camino y en seguida atravieso Rabe y poco a poco empieza la subidita, que se va endureciendo hasta que corono y comienzo el descenso hacia Hornillos. Por el camino me he cruzado con muchos peregrinos, supongo que la mayoría habrán salido de Burgos.

Bajando me encuentro con mis vecinos de habitación, aminoro y me despido de ellos deseándoles “buen camino”, me despiden sonrientes...

Paso por Hornillos y tras una subida de tierra y piedras de unos 4 km por fin corono entre rastrojos, tras esto circulo unos 7 km por un solitario paramo. En el inicio del descenso hacia Hontanas me ocurre una de las cosas curiosas del camino:

Me encuentro con una de las muchas cruces que hay en el camino, pero esta tiene una foto colgada que el viento mueve  su antojo. Según estoy mirando a la cruz la foto se vuelve y el chico de la foto se me queda mirando fijamente, no se que me pasa que me quedo como hipnotizado y para cuando me quiero dar cuenta tengo que echar pie a tierra porque a puntito estoy de irme de cabeza por la cuesta abajo. He de reconocer que cada vez que pienso en ello aún le veo la mirada al chico de la foto…

Sigo bajando dándole vueltas al asunto y me cruzo con 4 bicigrinos que van con las bicis en la mano. Les digo que se están perdiendo lo mejor (la bajada) y uno de los chicos me comenta que una de las chicas se había caído y la estaban ayudando a llegar al pueblo. Veo que va cojeando y al llegar a la altura de ella me doy cuenta de que lleva cara de bastante dolor…

Atravieso Hontanas por una calle llena de tiendas, bares,… destinadas a los peregrinos; me parece bonito, callejeo un poco y como de momento voy bien sigo mi camino.

Pasadas las piscinas hablo con unos niños que estaban jugueteando en medio de la carretera, sigo bajando y nada mas pasar el cartel del pueblo vuelvo a retomar el camino. Este va bordeando una ladera, el camino es estrecho y bastante malo por lo que hay que andar con mucho ojo. Voy adelantando a peregrinos y pienso que una de las mejores compras que he realizado para esta aventura es...: ¡¡¡¡ el Timbre !!!; también me cruzo con algún bicicletero que va en dirección contraria.

Tras unos 3-4 km de camino este se acaba y tomo la carretera de para encontrarme con el Convento de San Anton con su curioso arco. Unas guiris me hacen unas fotos después de pedírselo en mi perfecto ingles.

 

 La verdad es que resulta muy impactante el pasar bajo el arco que forma parte del convento, la carretera va por ahí. Y si os fijais a la izquierda tiene un portico de entrada.

 

 

Sigo por la carretera que es una larga recta que me lleva al pueblo de Castrojeriz, me adentro en el pueblo siguiendo las flechas amarillas y empiezo a tomar altura.
El pueblo esta en la falda de un monte que esta coronado por un castillo, ademas en el pueblo hay alguna especie de ruina.

Paro en la plaza del pueblo a comprar algo de almuerzo y pan para la comida. Aprovecho y sello en el ayuntamiento. Empieza a apretar el calor, asi que me quito ropa, como algo de fruta, relleno botellines y me dispongo a atacar el alto de Los Mostelares.
Salgo del pueblo, me adentro en la pista y cruzo el rio Odra por un puente; al frente: Los Mostelares, un kilometro de subida por una pista de tierra con un 10% y a ratos 12% de desnivel.

 

Aunque me cuesta lo mio, la tierra patina y la subida se hace eterna… pero consigo subirmelo del tiron !!!

Ya arriba me paro en una especie de refugio que hay y disfruto de las impresionantes vistas que tengo de Castrojeriz y alrededores.

 

Como algo y prosigo mi camino, toca bajar y que bajada, incluso hay un cartel que avisa a los ciclistas del peligro que tiene. Después de unos 6km por pistas (salvo un pequeñísimo tramo) y rodeado de rastrojos y girasoles me topo con un bonito edificio que resulta ser un antiguo hospital. Paro ha hacer una foto y de paso cojo una manzana de una caja que tenia un cartel de "free"; tras esto salgo a la carretera para cruzar el Pisuerga por un puente de piedra.

 

Enseguida vuelvo a abandonar la carretera y recupero el camino siguiendo las flechas amarillas, y después de dejar atrás Itero de la Vega me encuentro con un fuerte repecho. El camino es de piedra suelta y el sol a estas alturas de día ya va haciendo mella, por lo que se me hace duro. En lo alto del repecho me encuentro un grupo de peregrinos descansando a la sombra y recuperando fuerzas

-Buen provecho y buen camino…

-Buen camino bicigrino !!!

Me dejo caer y entro en Boadilla, paro en una fuente muy curiosa que hay en la arboleda de la entrada. Hay que hacer girar una rueda para que la fuente mane, mientras estoy en ello aparece el dueño del albergue que hay en frente y charlo con el, me lleva a ver la piscina que tiene y me cuenta sus milongas... es un chaval un poco particular.

Despues de la charleta continuo con el camino, tras un par de kilómetros aparece ante mis ojos el imponente Canal de Castilla.


Rodare a orilla de el hasta llegar a las no menos imponentes esclusas que hay en las afueras de Fromista.

Imponente la exclusa e imponente también el ruido del agua.

 

Llego al pueblo de Fromista, hace un sol de justicia y ya va siendo hora de comer. Voy al albergue a que me sellen, hay muchísima cola asi que decido tomarme algo y que me sellen en un bar. A sido día de mercado y están recogiendo los puestos, dejo la bici a la puerta de un bar con cristaleras para controlarla y me entra un lugareño:

-Ande bienes?, Ande vas? , y cuando llegaras?

-De San Jean de Pie de Port y voy a Santiago, espero hacer lo que me resta en unos cinco días.

-Pues yo lo empece a hacer desde Pamplona y tuve una caída bastante fuerte, me tuve que retirar. Y vas solo?

-Si, y espero que no me pase lo mismo.

-Si lo vuelvo a intentar empezaría desde aquí. (Fromista). Y como se te ocurre ir solo?

-Me ha dado por ahí…


Despues de la charleta entro en el bar y me tomo un refrigerio, le pido que me selle por favor y… miestras estoy  en ello oigo una voz detrás de mi que dice:

-Eh! yo a ti te conozco.

-Te confundes.

-Que si…

-Que te confundes…

-Que si hombre, Ages.

-Coño, Joxe; que no te había conocido sin casco ni traje de torero.

Asi que casualidades de la vida me encuentro con Joxe, el portugués que me cazo en San Juan Ortega. Me dice que el se queda, ya ha hecho 90 km, charlamos un rato y nos despedimos... Le volveré a ver?

Salgo de Fromista no sin antes rellenar los botellines, con la idea de buscar una sombra donde parar a comer y descansar una horita. Paro en una arboleda que encuentro al borde del camino y me preparo el bocata. Veo pasar un grupo de ciclistas, una pareja de cicloturistas mayores con alforjas que por las bicis que llevan intuyo que son guiris; pero ni un peregrino.

Después de dar buena cuenta de mi bocata de sardinas (venga omega3), tomate y fruta repaso un poco lo que me resta. La etapa de hoy es larga y monotona, me da pereza; hace muchísimo calor, el camino discurre por un falso llano que va paralelo al borde de la carretera y los kilómetros van pasando (y se van notando) mientras voy atravesando pueblos. El paisaje no es muy bonito por esta zona.

Llego a Carrion, desde Fromista el camino ha ido en suave subida y a pleno sol. Llevo una quemada importante y las piernas ya van notando los 75 kilómetros que llevo encima, y creo que se están oliendo los que aún restan a meta.

Paro en al Iglesia de la Plaza Santa Maria que me llama la atención, es muy curiosa me doy una vueltecilla contemplandola y echo el sello. Sigo y paro en la Iglesia Santiago Apostol, me parece bastante bonita. Sello en una especie de oficina de turismo donde me informan sobre lo mas interesante para una visita expres, hay que reconocer que la chica que me atiende además de simpática es realmente muy guapa.

Me paseo por los alrededores y me siento en una terraza a tomar un acuarius helado, el calor es machacante. Continuo el camino y voy sopesando la opción de quedarme en Calzadilla de la Cueza que esta como a una hora larga de camino. Me empieza a molestar el estomago, puto acuarius, estaba muy frio y me lo he tomado con ansia…

Los kilometros se van sucediendo a la vez que las bonitas estampas.

 

Al llegar a Calzadilla veo el albergue municipal pero no me llama, y eso que lo anuncian con piscina y todo. Decido seguir hasta Terradillos, total “solo” son 9 km y en medio esta el albergue de Ledigos en el que me puedo quedar si veo que no llego.

Como veo que se me esta haciendo tardecito para los horarios que hay en los albergues decido llamar al que tenia en mente de Terradillos y al otro que hay también. La respuesta en ambos la misma: hay sitio pero no llego a cenar.

Llego y pregunto a los lugareños, en el pueblo no hay restaurante, ni tienda abierta !!! No llevo nada de comer y no me puedo ir a la
cama sin cenar con la paliza que llevo, decido intentarlo en otro pueblo que hay a unos 3-4 km; pero para asegurarme saco el listado de albergues y llamo, hay sitio pero no llego a la cena. Joder !!!

-Pero hay restaurante en el pueblo?

-Si

-Y a que hora me cierras por la noche? No estoy pá juergas pero quiero cenar tranquilo.

-No problem.

-Guardame una cama que en media hora estoy…

Sigo hacia Moratinos mas relajado sabiendo que voy a poder dormir y cenar tranquilamente; llevo una paliza buena y con las ganas de llegar que tengo estos últimos kilómetros se me hacen eternos, además el camino sigue picando hacia arriba y tiene constantes sube-bajas. Tras subir uno de los repechos por fin aparece Moratinos, me dejo caer y disfruto de los últimos metros de esta etapa ya que son cuesta abajo.

Al llegar al albergue el alberguero esta a lo suyo, basicamente con las cenas, y toca esperar hasta que me explica donde me ubico y las “normas” del garito. Por fin me ducho y me cambio, llevo una paliza de cojones, hoy habrá sido una de las etapas mas largas que he hecho hasta el momento porque  al final y por motivos de intendencia he tenido que ir tirando hacia adelante hasta aquí; ademas y aunque parezca repetitivo, estos dias esta haciendo un calor de aupa.

Ceno estupendísimamente en un restaurante-bodega, charlo un rato con el camarero y a la piltra.

 

Me duermo practicamente mientras escalo a mi litera (para variar me a tocado arriba).