Mi Camino de Santiago en BTT

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5ª Etapa Tardajos-Moratinos 29/08/14 (109,3 km)

Escrito por DoneJakue 11-09-2015 en 5 Etapa. Comentarios (0)


He dormido del tiron, me levanto pronto los Yankis aun están dormidos. Bajo a desayunar y al ver que ha amanecido nublado y con mucho viento me lo tomo con tranquilidad. Cuando estoy desayunando mi café con madalenas aparecen mis vecinos que marchan sin desayunar. No me ponen problema con el horario y vista la mañana que hace recojo con tranquilidad y aprovecho para dar un repaso a la tornilleria de la bici. Por fin salgo, me he quedado solo en el albergue. 

Salgo al camino y en seguida atravieso Rabe y poco a poco empieza la subidita, que se va endureciendo hasta que corono y comienzo el descenso hacia Hornillos. Por el camino me he cruzado con muchos peregrinos, supongo que la mayoría habrán salido de Burgos.

Bajando me encuentro con mis vecinos de habitación, aminoro y me despido de ellos deseándoles “buen camino”, me despiden sonrientes...

Paso por Hornillos y tras una subida de tierra y piedras de unos 4 km por fin corono entre rastrojos, tras esto circulo unos 7 km por un solitario paramo. En el inicio del descenso hacia Hontanas me ocurre una de las cosas curiosas del camino:

Me encuentro con una de las muchas cruces que hay en el camino, pero esta tiene una foto colgada que el viento mueve  su antojo. Según estoy mirando a la cruz la foto se vuelve y el chico de la foto se me queda mirando fijamente, no se que me pasa que me quedo como hipnotizado y para cuando me quiero dar cuenta tengo que echar pie a tierra porque a puntito estoy de irme de cabeza por la cuesta abajo. He de reconocer que cada vez que pienso en ello aún le veo la mirada al chico de la foto…

Sigo bajando dándole vueltas al asunto y me cruzo con 4 bicigrinos que van con las bicis en la mano. Les digo que se están perdiendo lo mejor (la bajada) y uno de los chicos me comenta que una de las chicas se había caído y la estaban ayudando a llegar al pueblo. Veo que va cojeando y al llegar a la altura de ella me doy cuenta de que lleva cara de bastante dolor…

Atravieso Hontanas por una calle llena de tiendas, bares,… destinadas a los peregrinos; me parece bonito, callejeo un poco y como de momento voy bien sigo mi camino.

Pasadas las piscinas hablo con unos niños que estaban jugueteando en medio de la carretera, sigo bajando y nada mas pasar el cartel del pueblo vuelvo a retomar el camino. Este va bordeando una ladera, el camino es estrecho y bastante malo por lo que hay que andar con mucho ojo. Voy adelantando a peregrinos y pienso que una de las mejores compras que he realizado para esta aventura es...: ¡¡¡¡ el Timbre !!!; también me cruzo con algún bicicletero que va en dirección contraria.

Tras unos 3-4 km de camino este se acaba y tomo la carretera de para encontrarme con el Convento de San Anton con su curioso arco. Unas guiris me hacen unas fotos después de pedírselo en mi perfecto ingles.

 

 La verdad es que resulta muy impactante el pasar bajo el arco que forma parte del convento, la carretera va por ahí. Y si os fijais a la izquierda tiene un portico de entrada.

 

 

Sigo por la carretera que es una larga recta que me lleva al pueblo de Castrojeriz, me adentro en el pueblo siguiendo las flechas amarillas y empiezo a tomar altura.
El pueblo esta en la falda de un monte que esta coronado por un castillo, ademas en el pueblo hay alguna especie de ruina.

Paro en la plaza del pueblo a comprar algo de almuerzo y pan para la comida. Aprovecho y sello en el ayuntamiento. Empieza a apretar el calor, asi que me quito ropa, como algo de fruta, relleno botellines y me dispongo a atacar el alto de Los Mostelares.
Salgo del pueblo, me adentro en la pista y cruzo el rio Odra por un puente; al frente: Los Mostelares, un kilometro de subida por una pista de tierra con un 10% y a ratos 12% de desnivel.

 

Aunque me cuesta lo mio, la tierra patina y la subida se hace eterna… pero consigo subirmelo del tiron !!!

Ya arriba me paro en una especie de refugio que hay y disfruto de las impresionantes vistas que tengo de Castrojeriz y alrededores.

 

Como algo y prosigo mi camino, toca bajar y que bajada, incluso hay un cartel que avisa a los ciclistas del peligro que tiene. Después de unos 6km por pistas (salvo un pequeñísimo tramo) y rodeado de rastrojos y girasoles me topo con un bonito edificio que resulta ser un antiguo hospital. Paro ha hacer una foto y de paso cojo una manzana de una caja que tenia un cartel de "free"; tras esto salgo a la carretera para cruzar el Pisuerga por un puente de piedra.

 

Enseguida vuelvo a abandonar la carretera y recupero el camino siguiendo las flechas amarillas, y después de dejar atrás Itero de la Vega me encuentro con un fuerte repecho. El camino es de piedra suelta y el sol a estas alturas de día ya va haciendo mella, por lo que se me hace duro. En lo alto del repecho me encuentro un grupo de peregrinos descansando a la sombra y recuperando fuerzas

-Buen provecho y buen camino…

-Buen camino bicigrino !!!

Me dejo caer y entro en Boadilla, paro en una fuente muy curiosa que hay en la arboleda de la entrada. Hay que hacer girar una rueda para que la fuente mane, mientras estoy en ello aparece el dueño del albergue que hay en frente y charlo con el, me lleva a ver la piscina que tiene y me cuenta sus milongas... es un chaval un poco particular.

Despues de la charleta continuo con el camino, tras un par de kilómetros aparece ante mis ojos el imponente Canal de Castilla.


Rodare a orilla de el hasta llegar a las no menos imponentes esclusas que hay en las afueras de Fromista.

Imponente la exclusa e imponente también el ruido del agua.

 

Llego al pueblo de Fromista, hace un sol de justicia y ya va siendo hora de comer. Voy al albergue a que me sellen, hay muchísima cola asi que decido tomarme algo y que me sellen en un bar. A sido día de mercado y están recogiendo los puestos, dejo la bici a la puerta de un bar con cristaleras para controlarla y me entra un lugareño:

-Ande bienes?, Ande vas? , y cuando llegaras?

-De San Jean de Pie de Port y voy a Santiago, espero hacer lo que me resta en unos cinco días.

-Pues yo lo empece a hacer desde Pamplona y tuve una caída bastante fuerte, me tuve que retirar. Y vas solo?

-Si, y espero que no me pase lo mismo.

-Si lo vuelvo a intentar empezaría desde aquí. (Fromista). Y como se te ocurre ir solo?

-Me ha dado por ahí…


Despues de la charleta entro en el bar y me tomo un refrigerio, le pido que me selle por favor y… miestras estoy  en ello oigo una voz detrás de mi que dice:

-Eh! yo a ti te conozco.

-Te confundes.

-Que si…

-Que te confundes…

-Que si hombre, Ages.

-Coño, Joxe; que no te había conocido sin casco ni traje de torero.

Asi que casualidades de la vida me encuentro con Joxe, el portugués que me cazo en San Juan Ortega. Me dice que el se queda, ya ha hecho 90 km, charlamos un rato y nos despedimos... Le volveré a ver?

Salgo de Fromista no sin antes rellenar los botellines, con la idea de buscar una sombra donde parar a comer y descansar una horita. Paro en una arboleda que encuentro al borde del camino y me preparo el bocata. Veo pasar un grupo de ciclistas, una pareja de cicloturistas mayores con alforjas que por las bicis que llevan intuyo que son guiris; pero ni un peregrino.

Después de dar buena cuenta de mi bocata de sardinas (venga omega3), tomate y fruta repaso un poco lo que me resta. La etapa de hoy es larga y monotona, me da pereza; hace muchísimo calor, el camino discurre por un falso llano que va paralelo al borde de la carretera y los kilómetros van pasando (y se van notando) mientras voy atravesando pueblos. El paisaje no es muy bonito por esta zona.

Llego a Carrion, desde Fromista el camino ha ido en suave subida y a pleno sol. Llevo una quemada importante y las piernas ya van notando los 75 kilómetros que llevo encima, y creo que se están oliendo los que aún restan a meta.

Paro en al Iglesia de la Plaza Santa Maria que me llama la atención, es muy curiosa me doy una vueltecilla contemplandola y echo el sello. Sigo y paro en la Iglesia Santiago Apostol, me parece bastante bonita. Sello en una especie de oficina de turismo donde me informan sobre lo mas interesante para una visita expres, hay que reconocer que la chica que me atiende además de simpática es realmente muy guapa.

Me paseo por los alrededores y me siento en una terraza a tomar un acuarius helado, el calor es machacante. Continuo el camino y voy sopesando la opción de quedarme en Calzadilla de la Cueza que esta como a una hora larga de camino. Me empieza a molestar el estomago, puto acuarius, estaba muy frio y me lo he tomado con ansia…

Los kilometros se van sucediendo a la vez que las bonitas estampas.

 

Al llegar a Calzadilla veo el albergue municipal pero no me llama, y eso que lo anuncian con piscina y todo. Decido seguir hasta Terradillos, total “solo” son 9 km y en medio esta el albergue de Ledigos en el que me puedo quedar si veo que no llego.

Como veo que se me esta haciendo tardecito para los horarios que hay en los albergues decido llamar al que tenia en mente de Terradillos y al otro que hay también. La respuesta en ambos la misma: hay sitio pero no llego a cenar.

Llego y pregunto a los lugareños, en el pueblo no hay restaurante, ni tienda abierta !!! No llevo nada de comer y no me puedo ir a la
cama sin cenar con la paliza que llevo, decido intentarlo en otro pueblo que hay a unos 3-4 km; pero para asegurarme saco el listado de albergues y llamo, hay sitio pero no llego a la cena. Joder !!!

-Pero hay restaurante en el pueblo?

-Si

-Y a que hora me cierras por la noche? No estoy pá juergas pero quiero cenar tranquilo.

-No problem.

-Guardame una cama que en media hora estoy…

Sigo hacia Moratinos mas relajado sabiendo que voy a poder dormir y cenar tranquilamente; llevo una paliza buena y con las ganas de llegar que tengo estos últimos kilómetros se me hacen eternos, además el camino sigue picando hacia arriba y tiene constantes sube-bajas. Tras subir uno de los repechos por fin aparece Moratinos, me dejo caer y disfruto de los últimos metros de esta etapa ya que son cuesta abajo.

Al llegar al albergue el alberguero esta a lo suyo, basicamente con las cenas, y toca esperar hasta que me explica donde me ubico y las “normas” del garito. Por fin me ducho y me cambio, llevo una paliza de cojones, hoy habrá sido una de las etapas mas largas que he hecho hasta el momento porque  al final y por motivos de intendencia he tenido que ir tirando hacia adelante hasta aquí; ademas y aunque parezca repetitivo, estos dias esta haciendo un calor de aupa.

Ceno estupendísimamente en un restaurante-bodega, charlo un rato con el camarero y a la piltra.

 

Me duermo practicamente mientras escalo a mi litera (para variar me a tocado arriba).



4ª Etapa Sto Domingo de la Calzada-Tardajos 28/08/14 (98,28 km)

Escrito por DoneJakue 11-09-2015 en 4 Etapa. Comentarios (0)


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He dormido bien, con algo de calor pero ha habido suerte con los ronquidos. Para las 05:30 un grupo de alemanes esta haciendo la mochila. Media vuelta e intento conciliar el sueño un ratito mas pero a las 06:15 veo que el tema de dormir esta imposible por lo que decido irme a desayunar, mirarme los perfiles de la etapa del día y hacer alguna anotación en el cuaderno sobre la del dia anterior. Despues de todo esto vuelvo a la habitación para ir recogiendo y cargando las alforjas.

Aproximadamente para las 07:15 aparece el alberguero tocando la campanita para que los remolones se vayan dando vida. Una chica que habla castellano (yo crei que eran todos alemanes!) se mosquea, dice que si la salida es hasta las 08:00; y el alberguero le responde que son ordenes del prior. Hasta entonces me había apañado en mi ingles con los alemanes.

Se llama Inma y me cuenta que se va a quedar haciendo turismo y que a la tarde se vuelve en tren para Barcelona, ha hecho el camino en bici (la otra que habia aparcada era la suya) desde Roncesvalles pero por motivos de trabajo lo tiene que dejar. Le comento que el dia anterior habia coincidido con varios bicigrinos por el camino y me dice que el de la bici full-equip era un tigre y se alojaba de hostal; y que el pinchado era irlandés y era la 3ª vez que pinchaba, pero en nuestro albergue no se alojó.

Nos despidomos a la puerta del albergue y nos deseamos buen camino (cada uno seguira el suyo).

 

Pienso que por lo menos ya he hablado con dos bicigrinos; hasta entonces solo había hablado con Ives (el francés).

La mañana es fresquita pero muy agradable, voy adelantando peregrinos mientras salgo de Santo Domingo. El camino cruza la carretera y aquí la cago, pero de esto me dare cuenta mas adelante.

Paso por unos corrales, sigo por un camino de tierra y piedra suelta que se va empinando por momentos. En este momento voy solo, bueno llevo ya bastante rato sin ver a nadie. También voy muy contento porque me parece que me he recuperado bien del día anterior que lo acabe fatal.

Noto que por el camino se va acercando un coche, cuando lo tengo encima me hago a un lado para dejarle pasar pero al llegar a mi lado para, baja la ventanilla y…:

-Buenos días, me parece que te has perdido…

-Perderme yo, vamos no me jodas ¡!!!

-Si, el camino no va por aquí, tenias que haber cogido hacia la derecha al cruzar la carretera.

-Joder, ahora a dar media vuelta.

-No, no te merece la pena. Tira hasta arriba, luego derecha hasta llegar a Grañon y allí enganchas otra vez el camino.

- ..., gracias, gracias...


Total, que con lo contento que yo iba voy y me pierdo. Gracias al buen hombre que me avisó y me indicó, sino aun estoy dando vueltas entre rastrojos. La incidencia se salda con unos kilómetros extra y algunos metros de ascensión positiva acumulados porque siguiendo las indicaciones del paisano consigo volver al camino.

Se van sucediendo los kilómetros y los pueblos; entro en Castilla y el paisaje ha cambiado, ahora la mayor parte son campos de cereal ya cosechado (rastrojos).

En Viloria veo la “casa” natal de Santo Domingo de la Calzada (que al parecer no era de la Calzada). La verdad es que de la casa queda ya poquito.

 

El camino sigue a ratos paralelo a la carretera. Adelanto a uno guiris que van en carro, la estampa es bastante curiosa.

 

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Llego a  Belorado y paro a sellar a la puerta la iglesia. Me quedo un rato charlando con el encargado de sellar, me dice que no hay mucho que ver. Le pregunto sobre el castillo pero me comenta que hay que subir una pendiente y que solo quedan ruinas; mientras estoy hablando con el pasan 3 bicigrinos mangaos (no les vuelvo a ver en todo el camino).


 

Desde que he salido de Santo Domingo el camino ha ido en ascensión y no parara hasta coronar el alto de la Pedraja. Sigo avanzando por los caminos de tierra rodeado de rastrojos. En Villanbistia paso al borde de una arboleda, su sombra se agradece.

En Espinosa del Camino paro a llenar los botellines en un gran pilón y rompo la goma del cuenta-kilometros al rozarla contra la piedra del pilón. Me toca idear una reparación de urgencia con la goma que sujeta el inflador de emergencia consigo volver a fijar la piececita, no sin antes haber hecho unos cuantos intentos (con sus juramentos) para ello ya que tengo algunos de los dedos insensibles.

Por fin llego a Villafranca por una pista que discurre al borde de la carretera. Me incorporo a la misma y pasados unos metros sigo el camino hacia la derecha. Paso por detrás de la iglesia y empieza una gran cuesta, a mitad de ella paso por delante de una especie de "albergue-hospital-parador" (no tengo muy claro lo que era).

La subida esta muy mal en su inicio, me toca portear la bici a ratos ya que es imposible subir pedaleando entre las raices, torrenteras,.. que me encuentro; la parte positiva es que al ir entre una zona boscosa estoy a la sombra porque el sol ya calienta bien.
Después de un rato de porteo de la bici por fin puedo subirme y pedalear. Las rampas son pronunciadas pero el paisaje es bellísimo, llego a un mirador donde se ve toda la sierra de la Demanda.

Prosigo con la subida que a ratos se hace durísima ya que hay fuertes repechos de tierra y piedra suelta; pasado un puentecillo me encuentro con tres peregrinas que amablemente se hacen a un lado para que yo pueda subir el correspondiente repechon sin bajarme de la bici (aunque me cuesta lo mio). Cuando me parecía que ya no podía mas, aparece ante mis ojos el monumento a los fusilados que existe en el alto de la pedraja. Este esta en una amplia y abierta explanada, igual por esto me impone muchisimo; por lo menos a mi.

Y tras tanto subir por fin me toca bajar; la bajada es rapidísima pero hay que andarse con ojo al ser de tierra y estar llenas de baches. Adelanto a bastantes grupos de peregrinos pero como la pista es muy ancha no hay problema, aunque vuelvo a insistir que hay que ir muy atento al terreno. Tras la rapida, rapidísima bajada llego a San Juan Ortega.

Esta en obras, el sol caliente de aupa y me encuentro con una fantástica terracita que no tiene ni un sitio a la sombra. Entro en el bar y aparte de hidratarme (vamos de apretarme una caña con limón), me como unas aceitunas (parece que estoy de antojo) y sello; unas llamadas, consulta de plano-ruta y a darle a los pedales.

Saliendo me encuentro con un matrimonio madurito que va en bici, son guiris y nos saludamos por gestos. A pesar de haber descansado un rato empiezo a acusar el calor (y la subida que me he pegado claro), pero para como estaba ayer no me puedo quejar de la recuperación.

Camino de Ages entre sube-bajas y arboledas me da caza Joxe, es portuges y uno de los que dejara “marca” en el camino. Me dice que cuanto falta a Ages y yo le comento que sobre 6 km, dice que el se queda allí que ya lleva bastantes kilómetros. Vamos hablando, va solo, como yo; me dice que empezó en Pamplona. Al llegar a Ages nos despedimos y nos deseamos buen camino.

Sigo yo solo, voy rodeado de rastrojos y el sol calienta bien. En Atapuerca cargo los botellines y cojo la pista que sube. Había leído sobre la subida pero no crei que se me iva a hacer tan dura. Solo adelanto a una pareja de peregrinos, a esas horas supongo que la gran mayoria de ellos habrán dado por finalizada la etapa.

Al principio voy bien pero luego aparece el “paisaje lunar” y toca portear la bici. Las fuerzas me van flaqueando y termino con las pantorrillas machacadas de los golpes que me doy con los pedales. Subo bordeando un perímetro militar con sus alambres de espino que diferencian como tres perimetros; también me topo con una gran cruz  con su base cubierta de piedras.

Tras sufrir un buen rato por fin llego a la cima y la vista es profunda, por definirla de algún modo.

Me lanzo cuesta abajo pensando en comer, no llevo nada para preparar bocata, creí que iba a poder comprar algo en alguna tienda pero me he pillado los dedos. Hace calor y se me esta haciendo pesado, necesito comer algo ya.

Paro en Cardeñuela Rio Pico, en el albergue que me encuentro practicamente al borde del camino; ya llevo casi 60 km y se agradece el descanso. El albergue esta a la orilla de un arroyo junto a una arboleda y es muy agradable.

Al entrar me encuentro con el mas jilip.. de todo el pueblo, pero no consigue joderme el día. Me como una riquísima empanada mientras charlo con el que supongo es el hijo de la alberguera, el chaval es majisimo y juntos vemos y comentamos el partido de clasificación de Champions Leage del Athletic que no pude ver acabar la noche anterior. Mientras la alberguera esta atendiendo a una pareja de bicigrinos que se ivan a alojar; yo quizas en otra ocasión...

Después de este agradabilísimo (a pesar del jilip... del principio) alto en el camino, prosigo con el pedaleo rumbo a Burgos. Me restan unos 12 km que a priori no son muy complicados, la mayoría transitan por carreteras y entra a Burgos por polígonos industriales.

Ya entrando en Burgos me desvío hacia Castañares para ir de visita, no hay nadie y pongo rumbo al centro de Burgos pasando por “Fuentes Blancas” ya que es mucho mas agradable que el ir por las calles. Llegando al Museo de la Evolución engancho el carril-bici y me planto ante la estatua del Cid Campeador.

 

Luego voy callejeando por un camino por el que cuando he ido andando siempre había tenido en mente hacerlo así (en bici), y me presento en la catedral con la bici en mano. Sello, pregunto por donde salir hacia Santiago, hago la foto y me voy a tomar un refrigerio.

 

Pierdo mucho tiempo desde que entro en Burgos dando vueltas, comiéndome un pincho… y decidiendo donde pernoctar.

Estoy cansado pero no me apetece quedarme en un lugar marcado como “fin-de-etapa-obligatorio” que además conozco bastante bien. Decido pasar la noche en Tardajos que esta a unos 10 km, ya voy relajado aunque bastante cansado.

Salgo de Burgos por la zona de las Universidades, pasadas estas hay obras y me desvían por un camino alternativo, en una de los desvios me meten por debajo de un viaducto y voy bordeando el pilar del mismo. Las alforjas pasan justo-justo y voy pensando en que como me encuentre alguien de frente alguno tiene que recular cuando me voy contra el quitamiedos que separa de la carretera, la alforja impacta contra el mismo intento cotrolar la bici pero la cruzo incrustándome contra el pilar del viaducto.

Resultado: tortazo y revolcón. Me doy un golpe bastante fuerte en el hombro derecho y en la cabeza pero este lo para el casco (buen invento). Me duele el hombro, estoy cansado y me cago en todo con las obras y la vuelta que me han hecho dar por las mismas aparte del tortazo que me he llevado de regalo.

Después de jurar un rato levanto la bici y sigo el camino, los pocos kilómetros que me quedan se me hacen largos hasta que por fin llego a Tardajos. Ubico el albergue que tiene una pinta estupenda.

 

Me asignan la habitación y cuando entro en ella ya estan en ella mis compañeros de esta noche; son un matrimonio de USA, se llaman Ed y June. Chapurreamos algo en mi super ingles y a la ducha que el día a sido largo.

La ducha es reparadora, el hombro me duele, lo tengo marcado pero lo peor son las manos. Lo que la noche anterior había empezado en la cena parece que no se pasa, de hecho apenas puedo hacer fuerza con el cortaúñas, me cuesta un triunfo hacerme la manicura y afeitarme.

Después acicalarme de esto me doy un paseo por el pueblo, llamada de rigor y a cenar estupendamente en el albergue. Menestra de verduras, chuleta a a brasa y un café. Como no hay mucho problema con el horario me tomo un chupito tranquilamente disfrutando del momento y para la cama que estoy cansado.



3ª Etapa Sansol - Santo Domingo de la Calzada (76km)

Escrito por DoneJakue 31-08-2015 en 3 Etapa. Comentarios (0)


De Torres a Viana son unos 11 km con continuos toboganes por caminos de tierra y piedra suelta, en varias ocasiones se entra en la carretera pero en seguida se vuelve a retomar el camino. Algún repecho esta imposible ya que la rueda trasera no tracciona y es necesario portear la bici.

Voy adelantando grupos de peregrinos y en una ocasión un francés me ayuda a portear la bici en un complicadísimo paso en el que me retuerzo un dedo al trabarme con la maneta del freno. Merci.

Sigo mi camino, bajo el barranco de Cornava con mucho cuidado ya que la pista es de tierra, tiene piedra suelta y hay curvas de 180º; además de que me voy encontrado con grupos de peregrinos. La bajada se hace interminable, y eso que es bajada !!! . Como viene siendo habitual empieza a apretar el calor, menudos dias esta haciendo este final de agosto.

Por fin llego a Viana, han sido unos kilómetros matadores de durísimos repechos y pistas en ocasiones impracticables.  Entro por una de sus puertas que creo identificar como el “Portal de la Trinidad”.

 

Callejeo hasta la Iglesia de Santa Maria donde está la sepultura de Borgia; paro a visitarla y aprovecho para poner el primer sello del día.

 

 

Me parece un pueblo bonito. Hago unas fotos a un grupo de peregrinos que me lo piden y me cruzo con unos ciclistas Holandeses como armarios, van por carretera y me los encontrare un par de veces más. Salgo de Viana atravesando la muralla por una puerta renovada, que me lleva a una zona de huertas.

Sigo dirección Logroño, y en un punto cercano a la ciudad el camino está un poco confuso. Hay un grupo de peregrinos preguntando a un paseante  y este les dice que da igual izquierda que derecha que se llega de todos modos, pero que el camino original es el de la derecha.

Siguiendo sus indicaciones cruzo la carretera como puedo y me voy por el camino de la derecha. Paso polígonos industriales hasta que por fin me acerco a la ribera del Ebro y lo cruzo por el “puente de piedra” pero antes paro a sellar en la oficina de turismo que hay junto al puente.

Callejeo por Logroño, esta muy tranquilo, aprovecho para seguir haciendo fotos.

Otra mas, os suena alguien?

 

Despues de darme unas vueltas prosigo y salgo de Logroño por el parque que va a dar al embalse de “La Grajera”. El camino bordea este embalse y el paraje me parece muy bonito, me encuentro con mucha gente paseando y andando en bici. A partir de Logroño (386 mt)  ire tomando altura hasta que llegue a Burgos, pero bueno, aún queda mucho que pedalear para llegar a Burgos.

Sigo dirección Navarrete y ya voy algo machacado el calor. Se empieza a levantar el aire. Subo el alto, tiene un fuerte repecho pero la pista es buena, va paralela a la autopista A-12. En la bajada a Navarrete me confundo con unas señales falsas y hago algún kilometro de más.

En la entrada a Navarrete vacilo con un abuelete en moto, digo que se la cambio por mi bici pero el me dice que no todo serio. Callejeo por el pueblo, compro algo para el bocata y como no encuentro ningún sitio que me guste para tomar algo y comer un pincho sigo. Despues me dare cuenta que con esta decisión “la cago” porque continuo camino pensando que aún no es tarde, y que puedo parar en Ventosa que esta unos kilometros mas adelante pero las cosas se me complican.

Aprieta mucho el calor y me noto flojera. Paro a comer unos frutos secos, adelanto a unos peregrinos y sigo bajo un calor de justicia y con aire de cara aunque suavecito.

 

Voy paralelo a la autovía, veo un cartel que indica hacia Ventosa pero como hay que desviarse del Camino decido no entrar y seguir pedaleando (otra decisión erronea). No veo a nadie, solo calor.


Empiezo a subir el alto de San Antón. Me tengo que volver a parar a comerme una barrita de muesli y a beber algo; el agua ya esta bastante caliente. El camino es bastante trialero, imposible subir pedaleando y tengo que empujar la bici. Por aqui me encuentro con algunos grupitos de peregrinos.

Luego toca bajar entre viñedos hasta que llego a una zona en la que tengo que pasar el rio tirándome hacia abajo por un pronunciado repecho hasta un puentecillo, después de una “cantera”, y se llega a una area recreativa.

Ya voy entrando en Nájera y veo el cartel de “Peregrino: en Nájera najerino”; esto me recuerda a cuando leía blogs como este sobre el Camino y en algunos de ellos hacían referencia a este lema.

Es tarde, tenia que haber hecho un alto hace rato así que mi prioridad es la de buscar un sitio donde comprar algo de comer, comerlo y descansar.

Encuentro una tienda donde comprar el avituallamiento y además de la comida compro una lata de bebida que me tomo antes de terminar la compra.

Despues me voy en busca del sitio donde comer y descansar, atravieso el pueblo y llego al puente que cruza el rio Najerilla.

 


Localizo un buen sitio con sombra a la orilla del rio y antes voy a tomar algo pero gracias a la inestimable ayuda de la policía municipal de Nájera me doy la vuelta al mundo para conseguirlo…

Como, descanso un buen rato y despues retomo el camino con un sol de aupa, no sin antes callejear por la zona antigua.

Salgo de Nájera y pronto entro en una pista que me lleva hacia Azofra, son unos 6 km o 7 km que se me atragantan. Nada más salir del pueblo me encuentro con una rampa que entre el calor y el mal cuerpo que se me pone a mí me parece una pared.

Después empiezan los toboganes y el aire de cara. El camino a Azofra se me hace duro. No veo a nadie hasta que adelanto a una pareja
con la bici, voy mal. Sigo entre viñedos y barbechos, veo canales de regadío. En un momento dado se acaba el camino y voy por una carretera comarcal. Adelanto a una peregrina que por la pinta es guiri y va jodidita, nos saludamos.

Por fin entro en Azofra y tengo que parar en la primera terraza que veo porque literalmente no puedo más a pesar de que no han pasado ni 45 minutos desde que salí de Nájera. Estoy tan tocado que incluso me planteo el quedarme en el albergue a pesar de que tengo previsto parar pasado Santo Domingo. Me digo a mi mismo que es pronto y que habrá que intentar tirar un poquito más hacia adelante.

Cuando entro en el bar a pedir tienen puesta la etapa de LaVuelta en la tele y me parece paradójico, da gusto ver lo bien que aparentemente van los corredores !!!

Salgo a la terraza y reviso mis planos y planes, no sé cómo hacerlo pero voy a intentar seguir por lo menos hasta Santo Domingo ya que “solo” son 16 km; pasa la pidigrina y al poco la pareja en bici. El refrigerio me sabe divino, me como otro plátano y a pedalear. Saliendo de Azofra paso delante del albergue, la pareja que va en bici esta parada en la puerta, que tentación…

De Azofra a Cirueña son 10 km y 200 metros de desnivel, me marco un ritmo de supervivencia y sigo, sigo, sigo… a todo esto el calor no baja y el aire de cara aumenta.

A los pocos kilometros de salir de Azofra y cuando estoy en paralelo a la autovía A-12 me adelanta un ciclista con una bici full-equip; me pregunta que hasta donde y que tal voy. Yo le contesto que voy tocadisimo, me anima diciéndome que a Santo Domingo no queda nada y se me va sin poderle seguir ni de lejos.

Por esta zona casi todo son rastrojos. Subiendo me adelanta otro con la bici, nos saludamos y le digo:

-Joder con la subidita y además con aire de premio.

-Animo que no queda nada para Santo Domingo !

Y tira para adelante... Al ser todo cuesta arriba y campo abierto intento mantener la referencia visual con el pero al final paro en la única sombra que veo (dos árboles pelados) a beber y reponerme, uf.

Por fin veo Cirueña a lo lejos, sigue el viento de cara, voy acercándome y a mi izquierda me encuentro con un campo de golf. Atravieso urbanizaciones de nueva construcción y termino perdiéndome. Despues de unas vueltas por la urbanicación veo dos ciclistas a lo lejos, uno tiene la bici desmontada me acerco por si necesitan algo y uno de ellos es el de la bici full-equip. Me cuenta que el otro había pinchado pero que marche tranquilo que ya está controlado, me indican el camino y sigo a mi ritmito.

Me quedan unos 6 km y ya he decidido que me quedo en Santo Domingo, es un camino de tierra con piedra prácticamente todo cuesta abajo pero me encuentro con algún tobogán y se me atragantan, el aire no remite, yo no tengo fuerzas y además ya se me ha hecho muy tarde porque llevo un ritmo de penitente.

Entro en Santo Domingo, callejeo por si veo algo interesante a parte de los 2 únicos albergues que aparecen en las guías.


Me hospedo en uno de ellos, es un macro-albergue, con muy buenas instalaciones. Dejo la bici donde me indican y veo que hay otras 2 bicis aparcadas, ninguna me suena. Dentro tienen a la famosa gallina, o quiza sea ya la nieta...

 

 

Cuando me estoy registrando se para un chico y me dice que el día anterior me había visto en Los Arcos, él estaba de terraceo y yo visitando la iglesia. Es el dueño de una de las bicis, charlamos un ratito y yo tiro para la habitación que me tengo que adecentar para la cena. El se va para la calle; no le volveré a ver en todo el camino.

Me ha tocado una habitación-barracón llena de alemanes, después de todo el ritual post-etapa salgo a la calle y compro algo para el desayuno del día siguiente ya que aquí no tienen servicio de cocina, aunque si tienen cocina (y muy bien equipada) que es de uso para los peregrinos, además de todo tipo de máquinas de vending.

Cena y corriendo al albergue que me cierran. En la cena lo paso mal porque se me caen los cubiertos de la mano derecha (y no estoy pedo); me doy cuenta se me han dormido dos dedos y están como tontos, lo achaco a que me los retorcí porteando la bici en la zona del barranco de Cornava donde me ayudo el francés. Ya se pasara...

Justo cuando llego al albergue están cerrando la persiena, son muy puntuales. Luego dentro la gente esta de tertulia un rato, a pesar de que los albergueros dicen que silencio y para la cama. La verdad es que a mi (personalmente) me parece prontisimo.

Despues de una media hora me voy a la cama. A pesar del calor y de estar en una habitación llena de gente no me cuesta dormirme.

2ª Etapa Villaba - Sansol (85 km)

Escrito por DoneJakue 31-08-2015 en 2 Etapa. Comentarios (0)

Hoy sí que he dormido bien, llevaba una paliza de aúpa. Me levanto y bajo a desayunar justo cuando marchan la familia de franceses y nos deseamos buen camino.  Cuando yo acabo entran dos chicos nos saludamos y voy a recoger mis cosas, esta rutina con las alforjas se dara cada mañana: organizarlas, cargarlas, equilibrarlas, dejar cosas a mano que pueda necesitar durante la etapa...


Puesto en marcha salgo de Villava siguiendo las marcas y sin darme cuenta paso Burlada y estoy en Pamplona. Entro por una de sus puertas y callejeando llego hasta la Plaza del Ayuntamiento.

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Sigo callejeando y me da la risa pensando que el domingo estaba por allí buscando la estación de autobuses, y ahora fíjate...

Poco a poco voy saliendo, la ciudad aun está desperezándose y se puede andar tranquilo. Adelanto a los franceses, eso si que es animo, van con 3 niños pequeños. Salgo por la zona de las Universidades, el camino es agradable.

Paso los Zizures, he llegado hasta aquí por una especie de carril-bici pero a partir de ahora empiezan las pistas, y la subida seria a pesar de que todo a picado hacia arriba desde Pamplona. A medida que se va endureciendo la subida voy adelantando grupos de peregrinos, bendito timbre, algunos me animan.
Adelanto a una pareja que portean sus bicis y un poco más adelante a un par de señoras, no veo muy claro el que coronen… El reguero de peregrinos es impresionante.

Después de un cuestón que a duras penas consigo subir pedaleando (pero lo consigo) llego a Zariquiegui. Hoy el sol también aprieta
con ganas. Aquí relleno los botellines y como algo, me quedan los 3 kilómetros más divertidos de la subida hasta coronar “El Perdón”.

Un paisano que va en coche me aconseja que no suba por el camino, que no se puede, y menos que se me ocurra bajarlo. Pero lo voy a intentar.

El camino es complicadete pero mayormente ciclable, a excepción de unos cuantos tramos que me toca empujing. El resto molinete y a ritmo ti-ta-ti-ta... hasta que hago cumbre.

Impresionante vista, prácticamente de 360º, se ven todos los montes de alrededor. Las esculturas de los peregrinos también son cuando menos curiosas.

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Descanso un poco y a quien me encuentro? ... Si, al paisano.

-Has subido con la bici?

-Claro

-Ole tus...!

-No era para tanto.

-Pues cuando yo andaba en bici no se podía subir, lo habrán arreglado.

-Pinta de arreglado no tenia, y empujar también he hecho.

-Baja por carretera.

-Pá tanto es lo del camino? Algo he oído.

-… puf…

-Habrá que intentarlo también, pero iré con cuidado.

-Suerte y buen camino…

…Y me tire pá abajo, desde el principio la bajadita prometía. Estaba peligrosa con mucha piedra, pedruscón y piedrita suelta, había que ir despacio y muy atento; aun así un par de “sustillos” ya me lleve pero se solucionaron con el clásico pie a tierra (en otro fue algo mas que el pie).

Poco a poco voy perdiendo altura y  el camino se va tornando en una cómoda pista (el listón no estaba muy alto). Paso Uterga y me dirijo hacia Muruzabal aquí decido desviarme unos kilómetros para visitar la enigmática Eunate.

Voy solo y por buen camino. El sol calienta de aupa y lo voy notando.

Llego a Eunate, me doy una vuelta y me asomo; están oficiando misa para un grupo de alemanes cuyo autobús había visto en el aparcamiento. El templo es muy bonito.

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Relleno botellines y pregunto a una pareja que va en moto cual es el camino más corto a Puente  la Reina; están igual que yo (pero en moto). Como no me apetece deshacer el camino andado me voy por la carretera y al de un par de kilómetros encuentro las marcas del camino que me llevan a Obanos. No aguanto el calor, noto como me estoy quemando.

Atravieso Obanos (Puerta, Iglesia) y en un ti-ta estoy en Puente la Reina. Decido parar a comprarme un protector solar porque no guanto más. El pueblo es muy bonito con sus callejuelas y las casas señoriales. Antes de atravesar el puente que da nombre al pueblo vuelvo a parar a hacer unas fotos, leer sobre la historia del edificio que está pegando a este y rellenar bidones.

 

 

 

Ni me imaginaba lo que me esperaba al salir de Puente la Reina. Un calvario. Entre el calor, tremendísima cuesta, camino de tierra a ratos con piedra suelta y para colmo el protector que me había untado se me empezó a meter en los ojos junto con el sudor.

Creí que abandonaba… unos 4km de autentica tortura. Los pocos peregrinos que me fui encontrando estaban todos tumbados a la poca sombra que puntualmente había.

Por fin llego a MAÑERU, paro en un vending y me tomo una bebida energética (de trago) y como algo. Fin del calvario?... Jaaaaa ¡!!!!

Aunque con rampas de menos porcentaje, la “juerga” continua hasta que llego a Cirauqui, no puedo mas, miro el plano del pueblo y en esta ocasión me salto el subir hasta la iglesia; lo siento mucho.

Bordeo el pueblo y retomo el camino por los restos de la calzada romana “Burdeos-Astorga” que me lleva al puente medieval. Según lo voy cruzando me voy cagando, no sé cómo subiré el desnivel que hay. Empujando poco a poco lo voy consiguiendo. Un guiri no sé qué me dice de jockey, carro, rueda… (en perfecto inglés, claro) pero no estoy yo para muchos chistes.

Por fin consigo subir la bici y prosigo mi camino. A ratos voy encontrándome restos de la antigua calzada romana que castigan mucho el cuerpo.

Sigo aguantando un calor de justicia y con continuos sube-bajas, entro en Lorca después de un repechón de aupa. Cargo los botellines y ya voy pensando en parar a comer pero no veo ninguna sombra convincente.
Hablo con una peregrina Gipuzkoana, piensa llegar a Santiago y no tiene prisa, yo le digo que también voy a Santiago pero con poco margen, nos deseamos buen camino.

Hasta Villatuerta son unos 5 km bastante cómodos. A la entrada del pueblo encuentro un parquecito con árboles, mesas y fuente donde paro a comer el bocata y a descansar. Miro mapas y decido intentar llegar a Sansol, es decir; me quedan 35 km de pedaleo.

 

 

Continuo despues del descanso y entro en Estella por la orilla del rio Ega, lo atravieso y sin darme prácticamente cuenta debido a que está literalmente pegado a Estella, también atravieso Ayegui donde paro en la fuente del vino.

Allí me encuentro con un autobús de Alemanes cantando, estos me dejan un vaso para beber el vino porque estaba usando la tapa del botellín.

 

Desde Estella el camino ha empezado a ir en subida. Un poco mas arriba está el monasterio abandonado de Iratxe (a los pies de Montejurra).

 

Pasado el mismo encuentro una bifurcación y me surge la duda, mi mapa solo marca una de las opciones, pregunto a un lugareño y no lo tiene muy claro. Al final opto por ir hacia la derecha, que a pesar de ser más larga es la que me indica mi mapa y  después me enterare de que es la tradicional.

Paso por Iratxe junto al camping y de nuevo me adentro entre bosques  con continuos toboganes, Azqueta lo atravieso y continuo  hasta que a las puertas de Villamayor de Monjardín me topo con una especie de fuente-poza.

 

Me informo y es un aljibe medieval conocido como la “Fuente de los Moros”. Paro en la tienda del pueblo donde compro plátanos, chocolate… y sello; la señora me dice que me queda como una hora a los Arcos.

Ahora voy entre campos de cultivo y viñedos perdiendo altura pero siguen los toboganes aunque ya no son tan abundantes como los que me he encontrado hasta llegar aquí. En la bajada me pego un sustillo porque me encuentro escalones; toca ir despacio.

 

Llego a los Arcos, el pueblo tiene muy buena pinta; voy callejeando hasta que encuentro la animada plaza y su magnífica iglesia de Santa Maria. Paro y me doy una vuelta para verla por fuera y leer los carteles informativos que hay. En esto que un abuelete me dice que me espere que si la quiero visitar va a venir la persona que tiene las llaves, como había oído hablar de ella me quedo hasta que la abren y la visito, IM-PRE-ZIO-NAN-TE los retablos y murales que tiene.

Se me ha hecho tarde pero la visita a merecido la pena, llamo al albergue y digo que tarde pero llego. Me quedan unos 8 km para llegar a Sansol. Salgo de Los Arcos atravesando las murallas por la Puerta de Castilla, que da al rio Odrón y lo atravieso por el puente

Voy prácticamente solo por las parcelarias, me quedan pocos kilómetros pero se me hacen largos. En el último repecho que entra al pueblo me adelantan dos lugareños, menos mal que ya estoy a las puertas de meta !!!

Pregunto por el albergue y en seguida lo encuentro. Es un sitio muy agradable, tiene patio con pediluvio donde guardo la bici. Subo a la habitación y después de la liturgia me doy una vueltecita rápida por el pueblo, desde la iglesia hay unas vistas estupendas. Luego voy al albergue a cenar, ya habia avisado de mis intenciones y la chica estaba esperandome. Agusto.


Otro mini paseo para bajar la cena y purito. Estoy cansado, llevo una paliza memorable. Hace una noche estupenda, calurosa diría yo.

El albergue esta llenito y hace mucho calor, dormimos con las ventanas abiertas pero ni así; me cuesta algo dormirme. Los japoneses para las 5:00 ya están operativos, normal si cuando yo llegue (a eso de las 20:00), ya había alguno roncando.

Me doy media vuelta e intento dormir un poco más que tengo que descansar, lo consigo a ratos.


1º Etapa. San Jean de Pie de Port – Villaba 25/08/14 (67,42 km / 2.020 mt+ )

Escrito por DoneJakue 25-08-2015 en 1ª Etapa. Comentarios (0)


1º Etapa. San Jean de Pie de Port – Villaba 25/08/14 (67,42 km / 2.020 mt+ )


Me paso toda la noche medio en vela, no consigo dormir del tirón ya que me despierto continuamente. Mis vecinos de habitación se levantan muy pronto, dos de ellos se marchan a las 4:30. Los otros 4 son una familia de alemanes o quizas suizos que se levantan a eso de las 5:30.
Yo cansado de dar vueltas, a las 6 decido levantarme e ir a desayunar, la reserva de albergue la hice con desayuno.

Este rato es el mejor. Esta la señora del albergue que no habla ni tata de español pero nos apañamos. Luego bajan Ives (creo que se escribe así), dos alemanas y otra chica de Madrid: Patricia. Esta última hace de traductora para todos.

El francés es muy simpático es un señor que se dedica a hacer rutas de carretera, habla algo de español y me enrollo con el.

Las alemanas me dicen que si yo era el de Pamplona, que me vieron desmontando y embalando la bici y yo que si, que si..., que no me fije porque estaba a lo mío… todo en perfecto alemaingeñol (el idioma del futuro). La verdad el desayuno se hace muy ameno, poco a poco la gente se va marchando e Ives me regala sus dos bocadillos antes de despedirse.

Yo me lo tomo con tranquilidad, cargo la bici y voy a la oficina del peregrino a por información. Cuando por fin salgo del albergue con la bici y se cierra la puerta a mi espalda siento que esto ya ha llegado la hora de la verdad, a por ellos!!!

 

Voy saliendo del pueblo y ya empiezo a encontrarme con peregrinos, todos van a pie. Desde que salgo del pueblo el camino pica hacia arriba, más que camino es una pista asfaltada. Me quedan unos 15 km de subida continua.Por el camino voy pasando a peregrinos, algunos me dan ánimos.

 

Me adelantan tres bicigrinos jovencitos que van en estilo “alpino” (que no llevan ni equipaje ni nada), pero al poco me cruzo con uno de ellos que está parado a la sombra, aún es pronto pero ya aprieta el calor. Sigo subiendo y me encuentro con la gente del albergue, paro e intercambio unas palabras con Patricia, ya no la volveré a ver.

Sigo subiendo y a ratos se abandona la pista, en algún momento toca portear la bici. Hacia el kilómetro 6,5 km (720 mts de altitud) paro en una fuente, también existe un panel de orientación un poquito más arriba.

Los paisajes son espectaculares y de vez en cuando pasa algún coche. El camino nos da un respiro con un pequeño descenso. Kilómetro 7,7 (790 mts altitud) refugio de Orisson, relleno botellines y pá arriba. Los siguientes kilómetros se hacen duros, tenemos muy buenas rampas.

Curvon a la derecha en el km 10 y dejamos una especie de granja a nuestra izquierda, por la derecha tengo unos paisajes alucinantes y a mis pies veo el camino con todo el reguero de peregrinos que he ido adelantando, no en vano estoy a unos 1.013 mt de altitud. En el kilómetro 11,5 a nuestra izquierda tenemos una especie de aparcamiento con troncos y me dicen que hay una virgen. Un poco más adelante una furgo-tienda ofrece el último sello francés. Paro a beber y comer frutos secos contemplando el impresionante paisaje.

Kilómetro 15 (1.225 mt de altitud) tenemos que desviarnos a la derecha, un poco más adelante encontramos una cruz “vallada”. En ese punto me lio un poco, pero enseguida me doy cuenta y rectifico.

Subida complicada donde toca portear la bici, en algún momento me asalta la duda de si conseguiria pasar con ella. Había que transitar por un paso estrecho en donde soplaba bastante viento y se hacía muy pesada la bici con sus alforjas. Poco a poco consigo sortear el paso, corto pero durísimo.

Ahora "llaneo” y voy bordeando la frontera, prosigo el camino entre espectaculares arboledas; lo cual se agradece porque ya voy quemadete, hasta que salgo a un claro y veo el refugio “Izandorre” en el km 19 (1.300 mt), los peregrinos que están descansando saludan amigablemente.

Vuelta a seguir subiendo contemplando bellos paisajes hasta que llego al Alto de Lepoeder en el km 21 a 1.430 mts de altitud.

En el km 23 (aprox) un guiri me aconseja bajar por la pista, me dice que el camino en bici es impracticable:

- Is too hard to bike; me dice literalmente.

Después de dudarlo mucho le hago caso, pero por los comentarios vistos después podía haber bajado. Bueno, para otra vez queda pendiente.

Me tiro por la pista, hay que tener cuidado porque no está en muy buen estado además me voy encontrando con gente que va a pie.

Llego a Orreaga y desde aquí cojo un camino que va directo a la parte de atrás de la Colegiata de Roncesvalles. Paro y sello, no me lo creo, ahora ya puedo presumir de que me he subido los pirineos (y me los he bajado también).

Sigo camino hacia Zubiri, voy prácticamente solo; ¿me habré confundido?

En Burguete vadeo el rio en vez de pasar por el puente y me mojo las zapatillas, oh sielos! Empezamos bien, aunque el fresquito se agradece.

En ocasiones me cruzo con algún paseante y/o piligrin pero sigo solo. Paso el Espinal atravesando la carretera  y me desvío a la izquierda para seguir por camino. Este sube, sube y sube entre pastizales; por un momento dudo de si habre tomado la dirección correcta en una bifurcación que habia mas abajo. Paro y bebo, también me como algún fruto seco.

A estas alturas llevo ya una calorina del copón, Lorenzo aprieta en condiciones. Paso Viscarret, Lintzoain donde paro a coger agua en una estupenda fuente con pilón y continuo pedaleando adentrándome un precioso bosque para continuar subiendo los  4 km que me quedan para coronar el alto de Erro.

En la cima me cruzo con la carretera y aunque me habían aconsejado en Roncesvalles bajar por la misma decido tirarme por el camino. Voy con cuidado porque la pendiente es fuerte y de vez en cuando hay escalones, no está para despistarse; hasta que llego a Zubiri.

Cruzo su famoso puente y paro a comer uno de los bocatas que llevaba de casa. En una tienda-bar-restaurante me compro la bebida y echo el sello. Me trae recuerdos. Me quito las zapatillas y los calcetines y los pongo al sol para que se sequen mientras yo como a la sombra. En el pueblo se ven bastantes peregrinos, ademas pegadito al puente hay un albergue.

Tras hora y media de descanso prosigo mi camino, tengo idea de llegar a Villaba a dormir y está a unos 17 km; hace un sol de justicia.

Salgo de Zubiri hacia mi derecha y me pierdo. Me doy la vuelta y claro, tiro hacia la izquierda (pá tontos); pero me vuelvo a perder y pregunto. Ni izquierda, ni derecha, la solución era ir hacia atrás. Retrocedo sobre lo andado y cruzo el puente de La Rabia; por fin ya he recuperado el camino !!! 

Camino de Larrasoaña paso por una cantera y prosigo por la ribera del Arga con preciosos parajes en un sinuoso y estrechito camino.

En Oilotz cruzo un puente y dejo el rio a mi izquierda, aquí hay una zona recreativa muy maja que esta abarrotada de gente. Me paro a ver como unos mozos se tiran desde lo alto de un arbol y se zambullen en el rio. Yo para eso no valgo.

A la altura de Olloki me desvío hacia Villaba. Tomo un camino con una fuerte pendiente y … ohhh no puede ser, tiene escaleras !!! A estas alturas, después de unos 70 km, 2.100 mts de desnivel positivo acumulado, el calor (por fin llego el verano), la paliza de los pirineos y las ganas de llegar que tengo apenas puedo portear la bici. Poco a poco consigo salvar el tramo de escalones que se me hace eterno y sigo pedaleando hasta que al fin llega una cuesta abajo y me dejo caer, ahora mismo estoy a orillas del Ulzama.

Entro en Arre cruzando el rio por el bonito puente que da al “soportal” del albergue de peregrinos.

Sigo avanzando y estoy en Villaba, son cerca de las 19:00; no veo el albergue pero preguntando por fin lo encuentro.

El albergue está muy bien. Soy el primero que llega al barracón y puedo hasta elegir litera, esto no volverá a ocurrir practicamente en todo el viaje. Cuando estoy buscando los baños veo que en otra habitación hay una familia de franceses con niños pequeños.

Después de una relajante ducha me adecento un poco y me voy a dar una vuelta por el pueblo. En la plaza hay mucha gente pero saliendo de ella, y de la larga calle que me ha traído a la orilla del rio hasta aquí, no hay mucho ambiente.

Hace un calor impresionante, el aire quema. Me noto bastante cansado del esfuerzo del día de hoy, he atravesado nada menos que los pirineos y aparte de eso me he metido unos cuantos kilometros.

Intento buscar un restaurante para cenar pero finalmente acabo comiéndome un bocata de lomo con queso en un bar, estaba muy rico. Breve paseo y a descansar que falta me hace despues de lo poco que descanse la noche anterior.