Mi Camino de Santiago en BTT

10ª Etapa Melide-Santiago de Compostela 03/09/14 (57, 69 km)


Me despierto muy pronto, será la ilusión…: ultima etapa!!!


Mientras desayuno la tarta de queso que me había comprado el dia anterior con unos cafes de maquina observo como se van preparando para salir muchos de los peregrinos. La mayoría tienen pinta de Yankis, alguno asusta y todo, parece un marine.

Aún no ha amanecido y salen con el frontal puesto.

Yo me lo tomo con tranquilidad, al final me quedo solo desayunando y mirando un poco el perfil de los últimos kilómetros que me quedan para llegar a Santiago. No hay grandes cimas pero veo que sigue la tónica de la etapa anterior: es una continua montaña rusa.

Recojo y me voy del albergue, al salir a la calle veo que el dia esta cubierto, hace fresco y orvalla.


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Tengo que poner la luz de la bici por primera vez en todo el Camino. La salida de Melide se hace por la carretera que a estas horas ya tiene bastante trafico y con la nieblina que hay voy mucho mejor con la luz trasera puesta.
Después el camino sigue por pistas...,


 

... "carreteras" rurales ..., y caminos de tierra que se adentran en bonitos bosques en las que me vuelvo a entontrar con las famosas “corredoiras”.



En Boente paso por una curiosa hermita que tiene el anunciodel sello pero esta cerrada y me voy sin sellar.

Un poco mas adelante paro en un bar donde compro unos cruasanes para reponer fuerzas y aprovecho para sellar. El bar esta lleno de peregrinos, se nota que ya queda poquito para llegar a Santiago, unos muy amables me hacen una foto.

En Ribadiso cruzo la carretera y subo un duro repecho, a partir de aquí voy paralelo a la N-547 hasta entrar en Arzua donde sello en una capillita.

El camino ha ido todo el rato por sube- bajas y he atravesado la N-547 en varias ocasiones, unas por encima y otras por debajo, también he ido adelantando a constantemente a grupos de peregrinos.

El dia no acaba de romper, sigue orvallando a ratos y hace fresco, lo que agradezco; he de reconocer que el frio me va mejor que el calor, que me machaca. Me siento bien, me noto recuperado y llevo bastante buen ritmo.

El camino continua atravesando bosques, a menudo me encuentro con fuentes de agua fresca.

 

Y como no, con paisajes a cada cual mas bonito; también voy atravesando pequeñas aldeas.

 


Sigo avanzando a un ritmo endiablado, me parece que vuelo. No noto cansancio alguno y además voy rápido sin apenas hacer esfuerzo (o eso me parece a mi).

Por uno de los bosques que atravieso me encuentro con el padre y el hijo que estaban en el albergue:

-Venga que ya esta hecho campeón !!! ¿Llegais hoy a Santiago?

-Esa es la intención.

-Buen camino y suerte.

-Igualmente…

Me quedo pensando si yo algún dia hare lo mismo con mi hijo..., quien lo sabe. Mientras sigo pedaleando me parece que no hay repechos pero haberlos hailos.

Continuo atravesando bosques y pequeñas aldeas, en estas hay que ir atento a las señales porque pueden estar en cualquier lugar y si vas algo despistado es fácil saltárselas.

 

 

También atravieso riachuelos...,

 

 

En otras ocasiones no queda mas remedio que pararse y contemplar tranquilamente las estampas que nos ofrece el Camino.

 

Pasado A Brea el camino discurre al borde de la carretera, esta soporta un trafico mas que considerable, el goteo de peregrinos es constante y por la carretera me parece ver a una pareja de cicloturistas giris que adelante saliendo de Ponferrada.

En Cerceda atravieso la N-547 por un paso que me parece bastante peligroso, el camino ha ido zig-zageando de un lado a otro de la carretera. Aprovecho a descansar un poco, beber y comer lo que me queda del rico cruasan; estoy en mitad de la etapa y no noto cansancio alguno. Se ve que la motivación influye.

Unos 2 km mas adelante el camino abandona el borde de la carretera y se adentra en un cerrado bosque que tras una larga pendiente y otro paso subterraneo de la ya conocida N-547 me lleva a A Rua. Paro en la oficina de turismo y sello mi credencial, hay peregrinos para exportar.

Continuo y tras subir un repecho bordeo una especie de parque empresarial que esta al borde del bosque, creo que pertenece a Pedrouzo. Poco despues me vuelvo a ver engullido por la naturaleza y los toboganes continúan…


Tras coronar otro fuerte repecho (como no) oigo un estruendo tremendo, resulta que estoy rodando paralelo a la parte final de la pista del aeropuerto de Lavacolla y en esos momentos despega un avión;

Al poco atravieso el pueblo de Lavacolla: si solo me quedan unos 12 km. Joder esto esta hecho !!! Ahora si que empiezo a ser consciente, y me sumerjo en mis pensamientos…

Hasta coronar el Monte Do Gozo pedaleo durante unos 5 km en los que la mayor parte de ellos son en constante subida y van por carretera. Se me hacen eternos, interminables, yo creía que ya estaba pero aún queda este ultimo esfuerzo.


Ahora si que acuso el cansancio, quizás he llevado un ritmo demasiado alto durante los 43 km anteriores, bebo todo lo que puedo. En la subida adelanto a un grupo de discapacitados que van como “encordados”, la mayoría son ciegos y alguno también es sordo por lo que no oye ni mi timbre ni las indicaciones de los monitores por lo que casi tengo que poner pie en tierra:

 -Ya puedes perdonar… (me dice un monitor).

-Tranquilos que a estas alturas no hay prisa, con paciencia cabemos todos.

 

Algunos de ellos me animan:

-Venga que falta poco, que ya lo tienes…

-Vosotros si que teneis cojones majetes y majetas, buen camino y mucha suerte.

 

Hago un ultimo esfuerzo y al fin corono, estoy en el Monte Do Gozo.

Me hago unas fotos y contemplo el paisaje: a mis pies Santiago. El sentimiento es extraño... ¿ya?


Visito una pequeña capilla que hay en la cima y hecho el ultimo sello del Camino, bueno el ultimo será en Santiago pero yo ya me entiendo.


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El resto son unos 6 km de bajada con algún repechito para no perder la costumbre, son un poco “feos” ya que es la entrada a una gran ciudad y se hacen estresantes por el trafico, semáforos, viandantes, etc… además me sigue invadiendo ese estraño sentimiento.

Ya en la ciudad me encuentro con alguna flecha amarilla que indicaba por donde seguía el Camino pero a la vez con la señal de prohibido circular bicicletas motivo por el cual tuve que dar alguna vueltita mas que otra, pero tampoco me importo mucho.


Paso por debajo de la plaza de abastos (joder ahora si que si, joder…) y me encuentro con la Alameda de Santa Susana (puuufff…), enfilo la Rua do Franco y a mitad de ella tengo que bajarme de la bici porque hay mucha gente como para ir pedaleando, a la altura de la Plaza de Fonseca me digo que no voy a echar lagrima y en la intersección de la Rua do Franco con la Rua de Fonseca monto en la bici: tengo que entrar  pedaleando aunque solo sean estos ultimos metros.

Estoy en el Obradoiro, la fachada principal esta en obras pero da igual, se hacen las fotos de rigor. 

 

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El Palacio Real también lo tenemos en el Obradoiro.

 

 

Y la vuelta al rededor de la catedral que no falte, en este caso en Platerias.

 

 

 

Fin de la aventura. Ahora empieza el camino… el resto ya es historia.

 

 

 

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